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miércoles, 7 de marzo de 2012

The Girl with the Dragon Tattoo (El hombre que no amaba a las mujeres)


La trilogía Millenium de Stieg Larsson es un fenómeno de masas. Primero fueron los tres libros, después la trilogía de películas europeas, y ahora con David Fincher detrás de las cámaras empieza la trilogía americana. Motivos para hacer tantas versiones en tan poco tiempo, no hay ninguno, pero debido a que para la que escribe siempre que Fincher saca una película es motivo de satisfacción, no voy a ser yo quien se queje.

Antes de hablar sobre la película avisar que no me he leído ninguno de los libros; y tampoco he visto ninguna de las tres películas europeas. Quería leerme los libros, y no vi las europeas por eso, pero al final he sucumbido ante mis ganas de ver lo nuevo de Fincher.

Esperando poder distanciarse de la acusación de difamación que pesa sobre él, el periodista Mikael Blomkvist se traslada a una isla remota del norte de Suecia donde la muerte aún no resuelta de una joven atormenta a su tío cuarenta años después. Alojado en una cabaña de la isla donde el asesino puede estar uan rondando, la investigación de Blomkvist le lleva a dibujar los secretos y mentiras de esta poderosa y rica familia junto a una rara aliada, la tatuada y hacker punk, Lisbeth Salander...



The Girl with a Dragon Tattoo (El Hombre que no amaba a las mujeres) es un thriller sólido y sobrio. Su estructura funciona y cuenta una trama compleja con bastante acierto. Aun así, el guión peca de facilón y la manera como evoluciona y finalmente se soluciona el caso no deja de ser previsible. Se echa de menos un poco más de intriga, que nos haga pensar. A pesar de ser Fincher, está lejos de esa tensión que se podía cortar de películas como Seven o Zodiac, pero aun así el esfuerzo de Fincher es notable. Agradecerles también al director y a los guionistas la crudeza con la que cuentan la historia, en ningún momento pretenden suavizar ciertas escenas y el hecho que nos las muestren sin miedo, de forma directa y hasta el final se convierte en una gran baza de la película.

Por el contrario, la historia no resulta todo lo atrapante que se podría esperar y las casi 3 horas de duración no ayudan nada. Si bien es verdad que no se hace excesivamente larga, sí que le cuesta bastante arrancar con la trama principal que ocupará toda la película. Y no es hasta que los dos protagonistas se ponen a trabajar codo con codo que no nos enganchamos.

La película cuenta con Daniel Craig en el papel de Mikael Blomkvist como otro gran aliciente. El actor británico hace una actuación correcta, pero a la interpretación le falta fuerza. Podría haber explotado más el potencial de su personaje. Por el contrario, la joven Rooney Mara, quién ya salió en un breve papel en La Red Social, también de Fincher, lo da todo en el papel de Lisbeth Salander. Por comentarios que he leído y he escuchado, tanto a seguidores de la novela como de las películas, la clave de la trilogía está en ese personaje femenino enigmático y contradictorio, por tanto era fundamental que estuviera bien interpretado. A mí me ha parecido una actuación sólida, dura, arriesgada y valiente. Inevitablemente hay muchas comparaciones entre su actuación y la de Noomi Rapace (Lisbeth en la trilogía europea), no sé quien está mejor porque no he visto a Rapace en acción; pero sí que tengo claro que la actuación de Mara es de las mejores interpretaciones femeninas del año. A la pareja protagonista los acompañan actores de la talla de Christopher Plummer o Stellan Skarsgard.

Antes de terminar, no hay que olvidar los créditos de inicio, realmente impresionantes; que sin embargo juegan un poco con el espectador. Personalmente cuando los vi, me esperaba un thriller lleno de acción y tensión; una película explosiva. Al final se quedó en un buen thriller.

Como conclusión, no estamos ante la mejor película de Fincher. Sigue su nivel de los últimos años, en los que desde Zodiac, no acaba de hacer esos peliculones que nos tenía acostumbrados. Aun así, presenta un thriller sobrio, serio, duro y directo, con un guión algo previsible, pero que te mantiene el interés en todo momento gracias a Rooney Mara en la piel de Lisbeth Salander.

NOTA: 7/10

sábado, 6 de diciembre de 2008

Daniel Craig y el nuevo James Bond

Pocos actores han tenido el privilegio de interpretar al agente 007. Y a todos ellos se les va a recordar fundamentalmente por ese papel. La película de James Bond es un clásico cada dos o tres años. Hasta 2005 eran todas iguales, o muy parecidas. A partir de 2005 aunque no ha perdido la esencia, el agente secreto más famoso ha cambiado, y no precisamente poco.

Tengo que reconocer que nunca me han gustado demasiado las películas de James Bond, quizás porque crecí con Pearce Brosnan interpretando el personaje, pero la cosa es que nunca me ha llamado la historia de un agente secreto frío, superinteligente que no se despeina en las peleas, que en cada película conquista a dos chicas, que siempre acaba victorioso en su lucha contra el crímen organizado después de pasear con glamour a las fiestas más prestigiosas del momento, la canción que acompaña a los créditos de inicio que le da reconocimiento al/los artistas... Las encontraba vacías, pero como no había visto nada diferente me conformaba con ello. De todos los interpetes que se pusieron el traje el más emblemático ha sido Sean Connery, quizás porque fue el primero y marcó escuela, marcó un cánon que se aplicó con mayor o menor fortuna hasta la saciedad. Y es que la saga de 007 necesitaba un cambio una renovación, porque ya habían películas con más acción que ella y porque, aunque James Bond siempre será James Bond y siempre hará taquilla, empezaba a cansar. Ese cambio vino después de que Pearce Brosnan dejara su papel de James Bond porque quería cobrar una cantidad que nadie estaba dispuesto a pagar. Y ese cambio tiene nombre propio Daniel Craig. Reconozco que en un principio la elección no me gustaba, supongo que porque me dejé llevar por las opiniones de mucha gente que criticaba sin haber visto nada del nuevo proyecto. Pero rápidamente, Craig acalló todas esas voces que lo criticaron con Casino Royale.

Casino Royale se puede considerar como el punto de inflexión. Es la primera misión de Bond como agente 007 con "licencia para matar". Sigue teniendo sus momentos glamour y sus fiestas, y las dos chicas, pero todo recibe un tratamiento distinto. Si antes veíamos a un heroe, a un hombre que no parecía humano, que podía con todos sin mostrar signos de fatiga y sin encontrar dificultad alguna, el James Bond de Craig es el antiheroe, un luchador que en cada pelea sale magullado y que se despeina y corre para conseguir sus objetivos (si es verdad que se fija en Jason Bourne, pero no creo que sea mejor Bourne, pues a éste le falta algo imprescindible, carisma y carácter...). En Casino Royale y Quantum of Solace vemos que hay mucha acción, muchísima más que en las otras, en unas prevalece el estilo y las fiestas de etiqueta a la acción y en las otras todo lo contrario. Aunque como hemos dicho tienen cosas en común: esa misión que hace que recorras medio mundo, un malo muy malo y misterioso...

La otra gran diferencia es el tratamiento del protagonista James Bond, hasta ahora el protagonista tenía una personalidad muy marcada, era frío pero siempre caía en la tentación cuando una mujer se ponia delante, eran su perdición. Aunque esas mujeres cambiaban en cada historia. Igual que cada historia era completamente distinta de la siguiente y las podías intercalar y cambiar de orden sin afectar demasiado, funcionaban como capítulos independientes. Ahora, Quantum of Solace no se puede entender bien del todo si no has visto Casino Royale, porque es la continuación de ésta, sin ella vas un poco perdida debido a las constantes referencias a personajes y momentos. Daniel Craig consigue crear un James Bond que es el más frío pero a la vez el más sentimental. Tan frío como para aguantar el cadaver de personas queridas y con una mirada poder ver todo su sufrimiento. Craig & guionistas han creado a un personaje atormentado, con sed de venganza, humano. Que se enamora, y que no puede evitar actuar segun sus instintos.
Hasta una semana antes de Quantum of Solace no vi Casino Royale ( por eso escribo esto ahora y no en 2005) y fue una grata sorpresa para mí porque no estaba del todo enterada del cambio. Durante 2horas y 20 minutos disfruté mucho, buena acción, buen guión y buenísima interpretación. Incluso un villano bastante interesante, que llegaba a acojonar. Incluso me gustó ese lado romántico que tenía escondido hasta ahora y por supuesto ese carácter rudo y bastante menos elegante cuando lucha contra sus enemigos, aunque cuando se tiene que poner el traje luce tan elegante como los demás. En cambio Quantum of Solace que es la continuación directa de Casino Royale me decepcionó un poco, y no por las actuaciones que continuan en la excelente línia de su predecesora sino en las escenas de acción, con una cámara que se mueve demasiado y no te deja acabar de disfrutar. Marc Foster, el director consigue imprimir más ritmo y emoción en los momentos en que no hay acción que en aquellos que la hay y que intenta acentuarla. El guión también está bastante bien aunque es inferior. Mención especial se merece Judi Dench que sigue en el papel de M, como siempre magnífica, ayudando a sacar ese lado irónico del protagonista.
Que han criticado de estas dos últimas entregas a parte del protagonista?... la falta de gadgets tan típica de Bond con objetos con múltiples usos y la falta de coches más caros y más buenos... pequeñeces.

Como conclusión, para mí Daniel Craig es el mejor James Bond, diferente pero mejor. Entiendo y respeto todas las opiniones y igual es porque no crecí con las películas de Sean Connery, pero es lo que hay. Y sin duda Casino Royale la mejor película. Es muy curisos ver los créditos de inicio como han ido cambiando con la llegada de la informática y los efectos, solo hay que comparar los de Goldfinger con los de Casino Royale.


lunes, 15 de septiembre de 2008

Camino a la Perdición, camino hacia el buen cine

Camino a la Perdición (Road To Perdition) es una película de Sam Mendes. Cuando se nombra a este director, salta a la memoria rápidamente las palabras American Beauty, y es que el film es considerada una obra maestra o una muy buena película por una gran parte de los aficionados del cine y por la mayoría de críticos, por tanto con solo el director, ya sería un aliciente lo suficientemente atractivo para ver la película. Y si a esto le sumamos a un reparto llena de grandes actores como Paul Newman y Tom Hanks (empezó con comedias y con películas un tanto cutres pero ha hecho varias actuaciones que se merece el respeto y el título de Gran Actor) acompañados por actores con futuro como Jude Law, Daniel Craig...
Tengo que confesar que hace un año intenté verla, pero de repente se me cerraron los ojos y me dormí. Desde ese día tenía en el recuerdo que era una película lenta y pesada. Hasta que hoy he decidido vencer mis "miedos" y darle otra oportunidad (si lo intenté más de 4 veces con Fargo, ésta lógicamente tenía que tener su oportunidad). Y que me he encontrado? con una GRAN película, que hacía tiempo que no sentía ese magnetismo, esa sensación que no puedes parpadear porque te vas a perder el más mínimo detalle de la película, un movimiento de cámara una mirada... Por lo que se puede deducir que el film me ha himnotizado, encantado e impresionado.

La película está basada en una novela gráfica del mismo título de Max Allan Collins. Y al mismo tiempo éste se basó en el manga Lobo solitario y su cachorro de Kazue Koiko.

La historia se situa en la América de los años 30 cuando el país estaba en manos de la mafia que se lucraban con el negocio del alcohol, cuando estaba vigente la ley seca. En este turbio periodo de la historia siempre hay heroes y villanos, y éstos son vistos desde diferentes puntos de vista dependiendo de con quien estas. Mike Sullivan es uno de ellos. Sullivan trabaja para una de las familias más influyentes de la zona. Como todo hombre, tiene una familia, mujer y dos hijos a los que tiene que mantener, por eso y porque lo "adoptó" de pequeño, él es capaz de hacer todo lo que le diga John Rooney, y se dedica a avisar y/o matar a las personas que le deben dinero a éste. Pero toda esa extraña monotonía y hacer diario cambia de repente debido a que su hijo mayor Michael se esconde en su coche y ve su trabajo, hasta el momento mantenido en el anonimato. Para mantener a Michael callado y por celos, Connor Rooney, decide matar a su familia. A partir de entonces los dos supervivientes, Mike Sullivan Sr. y Jr. deciden emprender un viaje para no ser atrapados y para preparar una venjanza contra la familia Rooney. La película se puede dividir en dos partes que se intercalan. Por un lado, la parte más interesante, la parte de cine negro, de venganzas. traición, lealtad, matar a sangre fría ... en este trozo de la historia el ambiente forma parte de la historia, es un personaje más. Una estética al estilo Sin City, o novela gráfica, impresionante, que evocan a la venganza, y nos recuerdan la opresión en que estaba el protagonista en tener que hacer lo que Rooney quisiese, y a escenas tan memorables y poéticas como la del tiroteo de Mike Sullivan. La otra parte es más convencional, es un drama sobre la evolución Padre-Hijo, donde primero se les ve con una relación distante para acabar entendiendose mutuamente, aunque en realidad Michael siempre ha considerado a su padre un heroe aunque se dedicara a lo que se dedicara.

Interpretativamente el film cumple con creces, Tom Hanks como en la mayoría de papeles dramáticos sabe justo lo que tiene que dar ni más ni menos, y la grata sorpresa sin duda es la de Tyler Hoechlin que interpreta al hijo de Hanks. Consigue lo casi lo máximo que puede conseguir un "niño-actor" convencer, hacer un gran papel y sobretodo y muy importante, no se hace pesado, ni repelente, se le ve cómodo y creíble con dicho papel. Como secundarios de lujo están Paul Newman como John Rooney, un desquiciado Daniel Craig como su hijo Connor Rooney, y Jude Law como sádico fotógrafo-asesino.

Como conclusión decir que Road to Perdition (Camino a la Perdición) es una de las mejores películas que he visto últimamente, con un ritmo un pelín lento pero que tiene esa capacidad de hipnotizarte y quedarte enganchado/a delante la pantalla con una fotografía perfecta, maravillosa y una gran banda sonora, y con mucha parte de mérito la tiene Sam Mendes, del que ahora se espera mucho de su nuevo trabajo que vuelve a unir a Leonardo DiCaprio y a Kate Winslet después de Titanic.

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