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miércoles, 16 de febrero de 2011

TRUE GRIT (Valor de Ley) El Western de los Coen


True Grit, en España conocida por Valor de ley, es la nueva película de los hermanos Coen. Se está hablando mucho de la película, en parte gracias a su éxito de público y crítico en Estados Unidos y en parte porque es un remake de la película de Hathaway con John Wayne, quien recibió su único Oscar por esa película. Los Coen afirman que no es un remake, que simplemente es otra adaptación al libro de Portis en el que se basan ambos films. Pero lo cierto es que al ver el nuevo trabajo de los Coen te viene a la cabeza la película de 1969 dirigida por Hathaway y protagonizada por John Wayne.

True Grit (Valor de Ley) nos cuenta la venganza de Mattie Ross una joven que llega a Fort Smith para encontrar al asesino de su padre, el cobarde Tom Chaney. Para eso busca la ayuda del Marshall más despiadado, el viejo y borracho Rooster Cogburn. A ellos se unirá un Ranger de Texas, LaBoeuf. Los tres personajes formarán un variopinto trío que tendrá como objetivo capturar a Tom Chaney y la banda de “Lucky” Ned Pepper con quien se unió una vez en territorio indio.

Esta versión de True Grit no solo funciona como entretenido western, sino que también cumple la función de homenaje sui generis a un género que hace muchos años que no parece encontrar la fórmula para volver al éxito pasado. Todo este homenaje sin perder un humor de los Coen que por primera vez está un pelín escondido, sirviéndose básicamente de la historia e introduciéndolo en momentos muy puntuales. Yo se lo agradezco, otros encontrarán la película menos personal de los directores y la más comercial.

Los directores se dedican a acentuar el patetismo de los personajes, quitarles esa solemnidad que pudiera parecer caduca y darles otro matiz. Esta evolución se reconoce con mucha facilidad en los personajes de Rooster Cogburn y LaBoeuf.

Si se han visto las dos versiones del libro de Portis la pregunta es inevitable: ¿Cuál es mejor? Si yo tuviera que responder me quedaría sin duda con la de 1969, la de Hathaway. ¿Por qué? Reconozco que los Coen hacen un trabajo de síntesis genial en la escena inicial y le introducen un punto más poético gracias a la genial fotografía de Roger Deakins y una banda sonora minimalista. Pero ese afán para distanciarse de la otra versión o de ser más fiel al libro, y de sintetizar más la historia hace que los personajes no acaben de estar del todo definidos y matizados. El que sale peor caracterizado es LaBoeuf que aparece y desaparece sin mucha explicación lógica.

En buena medida las dos películas son ejemplos del cine de su tiempo. En 1969 Hathaway y Wayne prácticamente despedían el western y su edad de oro; con una película de tallo clásico. Mientras que este año, los Coen han intentado hacer un homenaje más que notable a un género ya extinguido desde un punto estilístico innovador.

Los Coen una vez más se rodean de actores competentes. Jeff Bridges que interpreta a Rooster Cogburn repite bajo la dirección de los dos hermanos y ofrece una muy buena actuación aunque algo “clicheada”. Matt Damon que interpreta a LaBoeuf, es una de las sorpresas positivas de la película. Creo que quitando a la saga Bourne (que no requiere un gran esfuerzo interpretativo) en esta película es donde lo he visto más convincente. El descubrimiento es Hailee Steinfeld quien saca adelante con mucha dignidad el papel de Mattie Ross un personaje valiente, atrevido pero joven y asustado por la vida adulta que tiene que afrontar antes de hora. Barry Pepper también cumple en su pequeño pero importante papel como Ned Pepper. Por último Josh Brolin interpreta a Tom Chaney. Digo interpreta por decir algo, porque se dedica a poner un acento exageradísimo y a sobreactuar todo lo que puede. ¿Alguien me puede nombrar una buena actuación de Brolin?

Como conclusión una buena película, que tiene fallos y que palidece respecto a la original, pero que se le tiene que reconocer el intento de hacer un western entretenido y de buena factura técnica.

Nota: 7/10

John Wayne da el visto bueno al intento de los Coen

domingo, 6 de febrero de 2011

Hereafter. La dirección de Eastwood perfecta, como siempre

¿Qué ha pasado con esta última película de Eastwood? ¿Por qué ha sido tan criticada por la prensa americana? ¿Se merece tantas críticas? Esas son tres preguntas que seguro que la mayoría de aficionados al cine nos hemos preguntado des del momento en que se estreno en tierras americanas. Para contestarlas no nos queda más remedio que ir a verla y salir de dudas.

Hereafter es una historia coral, tres historias interconectadas por el interés por el más allá. Por un lado tenemos a Marie Lelay, una periodista y presentadora de televisión francesa que sobrevive milagrosamente a un tsunami y que durante unos segundo experimentó lo que ella cree que es el más allá, el sitio a dónde vas una vez has fallecido. Por otro lado tenemos a Marcus un niño que vive en Londres cuya madre es drogadicta y su hermano gemelo muere en un trágico accidente. Y por último, tenemos a George Lonegan, un hombre que debido a una enfermedad cuando era pequeño es capaz de contactar con personas fallecidas. Las tres historias están destinadas a cruzarse para entender el concepto del más allá.

Hay que reconocer que no estamos ante la mejor película de Eastwood, es muy complicado superarse cuando ya se es una leyenda viva. El problema de la película es que el tema de lo paranormal y el mundo fantástico está bastante trillado, se ha hecho de todo: películas en busca de explicación, films en que lo usan de excusa para otra historia. Y en Hereafter se queda en tierra de nadie. Pero lo que es más perjudicial para la película es que esta trama “sobrenatural” entorpece la verdadera, la soledad de los tres protagonistas al sentirse “outsiders”. Hay un gran “prólogo” de presentación de todos los personajes, pero no acabamos de entrar en el mundo de ninguno de ellos; y cuando se llega al quid de la cuestión se encuentra la solución demasiado fácil y de forma demasiado evidente. Otro pequeño problema es que no se acaba convirtiendo en una historia coral porque por momentos parezca que Damon tenga que ser el absoluto protagonismo, cuando la cámara prefería que fuera la actriz Cécile de France.

Pero todo el problema de guión, que no es malo, pero en mi opinión si un poco desestructurado no se puede confundir con la dirección de Eastwood. El octogenario director vuelve hacer gala de un estilo impresionante, unos movimientos precisos. Es maravilloso fijarse en la sucesión de planos de una de sus películas, minuciosamente medidos, dotándolos de una fluidez única que recuerda a grandes clásicos pero sigue a la palestra haciendo frente a la “modernidad” actual. Hereafter se convierte de forma casi involuntaria en una película en la que se disfrutan pequeñas escenas casi anecdóticas (SPOILER las clases de cocina son exquisitas FIN SPOILER)

Eastwood se rodea esta vez de un reparto internacional. Matt Damon vuelve a repetir a las órdenes de Clint y una vez más demuestra que le falta bastante para ser un buen actor. Su cara y expresión inexpresiva son un handicapp para los dramas y el parece no encontrar ninguna solución. En cambio, Cécile de France es la sorpresa positiva de la película. La actriz francesa brilla cuando aparece en pantalla, y hace gala de una interpretación sencilla pero con fuerza interior. Por último destacar las interpretaciones de los gemelos Frankie y George McLaren y es que parece que Eastwood tiene buena mano con los niños. Inevitablemente me recordaron al protagonista de Un Mundo Perfecto (peliculón infravalorado del director).

¿Por qué ha sido tan criticada por los americanos? La verdad es que no lo sé, quizás porqué no es un tema que Eastwood suela tratar; o porque no es uno de esos temas sobrios en los que el director suele apoyar su portentosa dirección.

Como conclusión, no me parece la mejor película de Eastwood, pero por muy típico que parezca, lo peor de Eastwood es mucho mejor que el 90% de las películas que se estrenan cada año. Si le dais una oportunidad y no le ponéis muchas expectativas os sorprenderá con pequeñas escenas con mucho encanto. A estas alturas, cualquier dirección de Eastwood será bienvenida.

Nota: 7/10

lunes, 11 de enero de 2010

Invictus, I am the master of my fate and the captain of my soul.

El cine de Clint Eastwood se está convirtiendo, como Woody Allen, en una cita ineludible a lo largo del año. Y es que a sus 80 años sigue en plena forma. Alguna película le saldrá mejor que otra, claro está nadie ha conseguido mantener el nivel de 10 o de 9 en todas sus películas. A día de hoy Eastwood se ha convertido en uno de los directores clásicos, entiéndase dentro de la modernidad actual, que quedan en el panorama.

Este año nos traía su tercera colaboración con Morgan Freeman, un gran actor y estoy convencida que un gran amigo de Clint. Después de colaborar en Million Dollar Baby y formar un tandem perfecto en la impresionante Sin Perdón, Morgan Freeman se vuelve a poner en manos de Eastwood para interpretar a Mandela.

El film se situa después de que Nelson Mandela saliera de la cárcel y se convirtiera en presidente de Sudáfrica. Con Mandela a la cabeza Sudáfrica organizó el mundial de rugby en 1995 tras años de ser excluidos de las competiciones debido al apartheid. El líder africano usó este evento deportivo para unir al país junto con la ayuda del capitan del equipo nacional François Pienaar. Porqué ya dicen que el deporte une y mueve las masas. Que de la misma manera que puede servir para distraer a la gente de los problemas, también puede unirlos por una misma causa. De esta manera Mandela intenta poner en práctica está alternativa en que los negros se integran al rugby convirtiéndolo en deporte nacional, después de que anteriormente fuera un deporte casi exclusivamente de blancos.

Le tenía bastante miedo, mejor dicho respeto al film, después de un par de críticas no demasiado buenas no sabía que pensar. Después de haberlo visto en mis propios ojos debo decir que tito Eastwood cumple. Con esto no quiero decir que sea un peliculón, es inferior a otros trabajos anteriores.

El film empieza muy espeso, la presentación de los personajes, Mandela, y las diferencias raciales entre blancos y negros, y el miedo a atentados, se adueñan de la primera hora muy centrada en la parte más política del film. A raíz de cierta escena SPOILER cuando los jugadores se van a jugar con unos niños de color FIN SPOILER se empieza a ver esa luz. Una luz que esta vez más que nunca es bastante subjetiva. Este film funciona cuando el deporte y las connotaciones políticas se unen y pelean con toda su fuerza. Aunque no me gusta el rugby y no lo suelo ver, sí me gusta el deporte, y la emoción que puedes sentir al ver que tu equipo ha ganado un título importante está ahí. El film por tanto no tiene suficiente fuerza para convertirse en una película de temática únicamente política.



Las interpretaciones son sin duda fundamentales para elevar el resultado global del film. Morgan Freeman demuestra que ha nacido para interpretar a Mandela, y con un trabajado acento sudáfricano se mete en la piel del lider político. Aun así, no es la antológica interpretación que prometía. Auguró nominación al Oscar, ganarlo ya es otra historia. Matt Damon por su parte, es el encargado de interpretar al capitan del equipo nacional, François Pienaar. Damon em ha sorprendido, he visto bastantes películas suyas y nunca lo había visto fuera del registro heroe de acción inexpresivo y cara palo, y con Eastwood detrás de las cámaras ofrece algo más. Una buena actuación también con un trabajado acento. Un acento que el doblaje se encargará de eliminarlo, y así la mitad o más del trabajo del actor para interpretar al personaje.

El film además de la sobria, clásica y siempre cuidada dirección de Eastwood un maestro con laaaarga experiencia, cuenta con la preciosa fotografía de Tom Stern y una buena banda sonora de Kyle Eastwood y Michael Stevens.

Como conclusión un film algo lento y pesado durante la primera hora en que pretende mostrar la división del país, sin demasiado acierto, y una segunda mitad mucho más amena, simple y sencilla, no por eso peor. El hubiera podido ser mejor, sí... muchísimo mejor y comparada con Mystic River, Million Dollar Baby o Letters from Iwo Jima es muy inferior. Pero viendo las películas de este año, es un buen film.

Nota: 7/10

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