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lunes, 5 de marzo de 2012

J. Edgar


Como por desgracia está siendo costumbre, J. Edgar, la nueva película de Eastwood llega al otro lado del atlántico con muy malas críticas. Vapuleada por los críticos y después de ver que Leonardo DiCaprio se caía de las nominaciones a los Oscars mis expectativas eran bajas. Como también lo han sido estos últimos años.

En esta ocasión Clint Eastwood nos cuenta la historia de J. Edgar Hoover director y creador del FBI (Federal Bureau of Investigation) tal y como lo conocemos hoy en día. El biopic se centra en la parte personal del personaje J. Edgar Hoover. Deja de forma muy fragmentada sus acciones políticas y sus intervenciones en Estados Unidos; y se centra en el hombre, quien era porque hizo lo que hizo, y su relación con su secretaria, su estricta madre y su compañero Clyde Tolson. Un hombre que le apoyó en todas las decisiones que tomó y que fue algo más que un amigo.

domingo, 6 de febrero de 2011

Hereafter. La dirección de Eastwood perfecta, como siempre

¿Qué ha pasado con esta última película de Eastwood? ¿Por qué ha sido tan criticada por la prensa americana? ¿Se merece tantas críticas? Esas son tres preguntas que seguro que la mayoría de aficionados al cine nos hemos preguntado des del momento en que se estreno en tierras americanas. Para contestarlas no nos queda más remedio que ir a verla y salir de dudas.

Hereafter es una historia coral, tres historias interconectadas por el interés por el más allá. Por un lado tenemos a Marie Lelay, una periodista y presentadora de televisión francesa que sobrevive milagrosamente a un tsunami y que durante unos segundo experimentó lo que ella cree que es el más allá, el sitio a dónde vas una vez has fallecido. Por otro lado tenemos a Marcus un niño que vive en Londres cuya madre es drogadicta y su hermano gemelo muere en un trágico accidente. Y por último, tenemos a George Lonegan, un hombre que debido a una enfermedad cuando era pequeño es capaz de contactar con personas fallecidas. Las tres historias están destinadas a cruzarse para entender el concepto del más allá.

Hay que reconocer que no estamos ante la mejor película de Eastwood, es muy complicado superarse cuando ya se es una leyenda viva. El problema de la película es que el tema de lo paranormal y el mundo fantástico está bastante trillado, se ha hecho de todo: películas en busca de explicación, films en que lo usan de excusa para otra historia. Y en Hereafter se queda en tierra de nadie. Pero lo que es más perjudicial para la película es que esta trama “sobrenatural” entorpece la verdadera, la soledad de los tres protagonistas al sentirse “outsiders”. Hay un gran “prólogo” de presentación de todos los personajes, pero no acabamos de entrar en el mundo de ninguno de ellos; y cuando se llega al quid de la cuestión se encuentra la solución demasiado fácil y de forma demasiado evidente. Otro pequeño problema es que no se acaba convirtiendo en una historia coral porque por momentos parezca que Damon tenga que ser el absoluto protagonismo, cuando la cámara prefería que fuera la actriz Cécile de France.

Pero todo el problema de guión, que no es malo, pero en mi opinión si un poco desestructurado no se puede confundir con la dirección de Eastwood. El octogenario director vuelve hacer gala de un estilo impresionante, unos movimientos precisos. Es maravilloso fijarse en la sucesión de planos de una de sus películas, minuciosamente medidos, dotándolos de una fluidez única que recuerda a grandes clásicos pero sigue a la palestra haciendo frente a la “modernidad” actual. Hereafter se convierte de forma casi involuntaria en una película en la que se disfrutan pequeñas escenas casi anecdóticas (SPOILER las clases de cocina son exquisitas FIN SPOILER)

Eastwood se rodea esta vez de un reparto internacional. Matt Damon vuelve a repetir a las órdenes de Clint y una vez más demuestra que le falta bastante para ser un buen actor. Su cara y expresión inexpresiva son un handicapp para los dramas y el parece no encontrar ninguna solución. En cambio, Cécile de France es la sorpresa positiva de la película. La actriz francesa brilla cuando aparece en pantalla, y hace gala de una interpretación sencilla pero con fuerza interior. Por último destacar las interpretaciones de los gemelos Frankie y George McLaren y es que parece que Eastwood tiene buena mano con los niños. Inevitablemente me recordaron al protagonista de Un Mundo Perfecto (peliculón infravalorado del director).

¿Por qué ha sido tan criticada por los americanos? La verdad es que no lo sé, quizás porqué no es un tema que Eastwood suela tratar; o porque no es uno de esos temas sobrios en los que el director suele apoyar su portentosa dirección.

Como conclusión, no me parece la mejor película de Eastwood, pero por muy típico que parezca, lo peor de Eastwood es mucho mejor que el 90% de las películas que se estrenan cada año. Si le dais una oportunidad y no le ponéis muchas expectativas os sorprenderá con pequeñas escenas con mucho encanto. A estas alturas, cualquier dirección de Eastwood será bienvenida.

Nota: 7/10

lunes, 11 de enero de 2010

Invictus, I am the master of my fate and the captain of my soul.

El cine de Clint Eastwood se está convirtiendo, como Woody Allen, en una cita ineludible a lo largo del año. Y es que a sus 80 años sigue en plena forma. Alguna película le saldrá mejor que otra, claro está nadie ha conseguido mantener el nivel de 10 o de 9 en todas sus películas. A día de hoy Eastwood se ha convertido en uno de los directores clásicos, entiéndase dentro de la modernidad actual, que quedan en el panorama.

Este año nos traía su tercera colaboración con Morgan Freeman, un gran actor y estoy convencida que un gran amigo de Clint. Después de colaborar en Million Dollar Baby y formar un tandem perfecto en la impresionante Sin Perdón, Morgan Freeman se vuelve a poner en manos de Eastwood para interpretar a Mandela.

El film se situa después de que Nelson Mandela saliera de la cárcel y se convirtiera en presidente de Sudáfrica. Con Mandela a la cabeza Sudáfrica organizó el mundial de rugby en 1995 tras años de ser excluidos de las competiciones debido al apartheid. El líder africano usó este evento deportivo para unir al país junto con la ayuda del capitan del equipo nacional François Pienaar. Porqué ya dicen que el deporte une y mueve las masas. Que de la misma manera que puede servir para distraer a la gente de los problemas, también puede unirlos por una misma causa. De esta manera Mandela intenta poner en práctica está alternativa en que los negros se integran al rugby convirtiéndolo en deporte nacional, después de que anteriormente fuera un deporte casi exclusivamente de blancos.

Le tenía bastante miedo, mejor dicho respeto al film, después de un par de críticas no demasiado buenas no sabía que pensar. Después de haberlo visto en mis propios ojos debo decir que tito Eastwood cumple. Con esto no quiero decir que sea un peliculón, es inferior a otros trabajos anteriores.

El film empieza muy espeso, la presentación de los personajes, Mandela, y las diferencias raciales entre blancos y negros, y el miedo a atentados, se adueñan de la primera hora muy centrada en la parte más política del film. A raíz de cierta escena SPOILER cuando los jugadores se van a jugar con unos niños de color FIN SPOILER se empieza a ver esa luz. Una luz que esta vez más que nunca es bastante subjetiva. Este film funciona cuando el deporte y las connotaciones políticas se unen y pelean con toda su fuerza. Aunque no me gusta el rugby y no lo suelo ver, sí me gusta el deporte, y la emoción que puedes sentir al ver que tu equipo ha ganado un título importante está ahí. El film por tanto no tiene suficiente fuerza para convertirse en una película de temática únicamente política.



Las interpretaciones son sin duda fundamentales para elevar el resultado global del film. Morgan Freeman demuestra que ha nacido para interpretar a Mandela, y con un trabajado acento sudáfricano se mete en la piel del lider político. Aun así, no es la antológica interpretación que prometía. Auguró nominación al Oscar, ganarlo ya es otra historia. Matt Damon por su parte, es el encargado de interpretar al capitan del equipo nacional, François Pienaar. Damon em ha sorprendido, he visto bastantes películas suyas y nunca lo había visto fuera del registro heroe de acción inexpresivo y cara palo, y con Eastwood detrás de las cámaras ofrece algo más. Una buena actuación también con un trabajado acento. Un acento que el doblaje se encargará de eliminarlo, y así la mitad o más del trabajo del actor para interpretar al personaje.

El film además de la sobria, clásica y siempre cuidada dirección de Eastwood un maestro con laaaarga experiencia, cuenta con la preciosa fotografía de Tom Stern y una buena banda sonora de Kyle Eastwood y Michael Stevens.

Como conclusión un film algo lento y pesado durante la primera hora en que pretende mostrar la división del país, sin demasiado acierto, y una segunda mitad mucho más amena, simple y sencilla, no por eso peor. El hubiera podido ser mejor, sí... muchísimo mejor y comparada con Mystic River, Million Dollar Baby o Letters from Iwo Jima es muy inferior. Pero viendo las películas de este año, es un buen film.

Nota: 7/10

sábado, 25 de julio de 2009

Unforgiven, "Nos veremos en el infierno, William Munny"


Esta año se convertirá sin duda en el año en que servidora descubrió y vió los grandes westerns de la historia. El rey del western es sin duda John Wayne, un tipo que creo el estereotipo de hombre duro y varonil, el orgullo de america que lo mostraba orgulloso por todos los países. Pero Wayne como todos tenía una fecha de caducidad y ésta llegó inevitablemente. A partir de los años 50 apareció un subgénero: el Spaghetti Western, una alternativa al western americano desde las lejanas tierras de Europa con Italianos como directores y tierras Españolas como escenarios. Pero también acabó. Muchos años sin alternativas claras, sin westerns. Hasta que llegó Unforgiven (Sin Perdón), que supuso un gran cierre de la carrera cinematográfica de Eastwood en el mundo del Western. Una película que funciona como homenaje y como renovación del género a la vez.

Eastwood demuestra aquí todo lo que aprendió con dos directores: Sergio Leone y Don Siegel. El primero con el que protagonizó la famosa y conocidísima trilogía del dolar donde Clint se metía en en el papel del hombre sin nombre. Un tipo misterioso del que no se sabía donde iba, de donde venía. Que su principal objetivo era ganar la recompensa. Un tipo que no dudaba en meter una bala en al sien de su enemigo sin remordimientos. Del segundo, Don Siegel, director de la célebre saga de Harry el Sucio, donde interpretaba a un solitario policia con unos modales peculiares que traía más de un disgusto a su jefe. Con los dos directores Clint Eastwood interpretaba a un personaje-tipo silencioso, de pocas palabras, frío, solitario, directo.

En Unforgiven nos cuenta la historia de William Munny. Munny no era muy distinto a ese anti-heroe, a ese hombre sin nombre, a ese Harry el Sucio que al ver que no se seguían sus ideas, y ver como la sociedad se perdía en las malas formas se tomaba la justicia por su cuenta. Munny era un forajido, un asesino de niños y mujeres, que mató a muchas personas. Un asesino frío, sin escrúpulos, un tipo que bajo los efectos del alcohol no le importaba perder su vida si tenía la posibilidad de matar a alguien y más aun si conseguía una recompensa a cambio. Hablo en pasado porque William Munny encontró a Claudia una chica que fue capaz de enemistarse con su familia para casarse con un frío asesino. Fruto de ese amor nacieron un chico y una chica. Nuestro ya retirado forajido se nos muetra, después de la muerte por enfermedad de Claudia, como un jinete sin rumbo, un hombre ya mayor que intenta mantener una pequeña granja de cerdos en medio de la nada. Un día recibe la visita de un joven, The Scochfield Kid. Un chico que animado por todas las historias sobre Munny espera que colabore con él para matar a dos cowboys que marcaron a una prostituta en Big Whiskey. La recompensa 1000 dólares. Después de valorar la situación decide aceptar la oferta del chico. Antes de emprender el viaje va a buscar a su socio, a su amigo Ned Logan. Mientras estos tres personajes van cavalgando hacia la pequeña localidad. Bob "el inglés" ya ha llegado. Pero un trabajo que parecía fácil se complica cuando el Sheriff Little Bill Daggett. Un Sheriff que sigue al pie de la letra el refrán de el fin justifica los medios, un tipo que hará todo lo que esté en sus manos para cumplir la ley llegando a una crueldad fuera de lo común. Una vez en Big Whiskey, nuestros tres forajidos no serán bien recibidos y después de dos o tres forcejeos, y cuando Ned volvía a casa, Little Bill lo coge y después de interrogarle le asesina y lo muestra como si fuera un premio de caza. Eso hará volver a William Munny. A la leyenda viva, a ese hombre que permanecía dormido, al asesino, al hombre más peligroso del oeste.

En Unforgiven Eastwood juega con la psicólogía de los personajes. Munny y Little Bill muy bien dibujados mucho más complejos de lo que parecen a simple vista. Little Bill magistralmente interpretado por Gene Hackman, que se llevó el Oscar y varios premios más, es un sheriff que está convencidísimo que su crueldad es la justa para enfrentarse con la escoria, un sheriff con menos escrúpulos que Munny cuando era joven que no conoce la frontera entre ser un buen y respetado sheriff del ser un sanguinario y cruel defensor de la ley. El primero después de tantos años sigue viendo los fantasmas del pasado a sus víctimas, por primera vez vemos las verdaderas debilidades de un tipo duro. Los sentimientos del que fuera un tipo frío. Una película que tiene como motor los sentimientos. El sentimiento del deber, la amistad, los remordimientos de un turbio pasado -las voces de sus víctimas, los delirios de una noche después de una paliza y un catarro-, pero sobretodo la venganza. Porqué aunque parezca que William Munny se ha convertido en un inofensivo y pacífico, este vuelve a desaparecer después de la terrible muerte de su compañero Ned Logan. Después de beberse media botella de whiskey - un whiskey que desde que prometió a su esposa no beber, no lo había probado - vuelve a ser ese peligroso asesino implacable. Una mirada oscura y profundo que no se le quitará hasta que consiga saciar esa sed de venganza. Por tanto podemos decir que los personajes evolucionan debido a los hechos y a la historia. Una historia con un gran guión de David Webb Peoples. Una historia con mucha violencia pero nunca gratuita, que paradójicamente se convierte en un alegato en contra de ésta.

Película increscendo empieza a ritmo lento con un largo prólogo para mostrarnos el comportamiento de los personajes: por un lado "el reclutamiento" de Munny y Logan y el viaje con Scochfield Kid hacia Big Whiskey, y por otro lado la presentación del cruel Little Bill dejando claro quien manda en el pueblo ante la llegada de Bob "el inglés". La película va creciendo en todos los sentidos, emoción en la trama, tensión, hasta llegar a la apoteósica media hora final de la película, simplemente perfecta, acabándo en el punto más álgido. Como una tormenta de verano, que empieza con cuatro gotas, después cae la cortina de agua y después queda ese ambiente húmedo, mostrando que algo gordo ha pasado. Algo que no se volverá a repetir de la misma manera.

Un gran reparto con Eastwood a la cabeza interpretando a William Munny - personaje que pasará a la historia del cine, si no pertenece a ella ya - , un pletórico Gene Hackman, un siempre correctísimo Morgan Freeman interpretando al compañero de fatigas de Munny que también envejece y tampoco es el mismo que era, y Richard Harris, Jaimz Woolvett y Saul Rubinek interpretando a Bob "el inglés", Scochfield Kid y W.W. Beauchamps, un curioso escritor amante de la parte mítica y fantasiosa de las historias del antiguo Oeste, respectivamente.

Eastwood demuestra otra vez sus dotes tanto delante como detrás de la cámara. Con una dirección sobría y clásica. Una vez más demuestra que Eastwood es un nombre que va asociado siempre a la palabra calidad. En esta ocasión nos entrega el que para mí es el último intento de hacer un digno western. Un intento conseguido. Una película que inova sin dejar de lado el clasicismo que funciona a modo de homenaje. Grandes interpretaciones para una gran historia.

Nota: 8'5/10

viernes, 2 de enero de 2009

Gran Torino, Eastwood se va por la puerta grande

Hace unas semanas nos llegaba la noticia de que Clint Eastwood se retiraba de su carrera de actor. En estos ultimos años se ha dedicado más a dirigir que a actuar aunque de vez en cuando protagonizaba algo, y sino hacia de secundario ilustre como en Million Dollar Baby o la ya más antigua A Perfect World. Aun así siempre era una alegria para la pantalla verlo actuar. Ya no era el Eastwood de la trilogia del dollar de Sergio Leone ni el tipo que acompañamos en su venganza en Sin Perdón, ni el tipo que nos enamoró en Los Puentes de Madison, pero estaba allí y cada vez que aparecia en pantalla siempre venia alguna imagen, alguna escena de alguna de las muchas películas que ha hecho... Si al final cumple lo dicho y no vuelve actuar, este film ha supuesto un más que digno retiro de Clint Eastwood un todoterreno que a los 79 años aun se atreve con muchas cosas en las que muchos no podrían. Y señores se retira de actuar pero no de dirigir, ya está preparando Human Factor, un film biografico de Nelson Mandela con Morgan Freeman.

Vamos al film. Antes que nada decir que me dormí viendo Harry el Sucio, si si, y a la segunda lo encontré de lo más normalito... supongo que irá a gustos, pero a mi la verdad es que ni fu ni fa... Pero encambio esta película de la que son muchos las que la encuentran como una continación, un retiro para Harry el Sucio me ha gustado. Tampoco la pondría de obra maestra pero ahí está.

Gran Torino trata sobre un hombre, Walt Kowalski, que de pronto se despierta de su monotona vida con la muerte de su mujer. Es entonces que se da cuenta que hace muchos años de la guerra de Vietnam, de sus premios de honor, y que su vecindario que antes era un respetado barrio se ha convertido en un barrio chino y hispanos donde abundan las bandas juveniles. Walt Kowalski es un hombre que no ha evolucionado, un hombre enfadado con todo el mundo porque ya no vive en su tranquila ciudad, se la han cambiado, enfadado con sus hijos, y enfadado con la iglesia... Su familia tampoco parece preocuparse demasiado no lo entienden y se acaba convertiendo en la oveja negra, un estorbo que solo aguantan para conseguir una buena parte de la herencia. Su tranquila vida de jubilado en la que se dedica a beber cerveza y estar por casa hace un giro cuando Thao un tímido vecino suyo, contra su propia voluntad, le intenta robar su Gran Torino para formar parte de la banda de su primo mayor. Y posteriormente Walt salva la vida del chico cuando estaba en medio de una pelea. A poco a poco, Walt Kowalski aprende que tiene que dejar un poco su conservadurismo y su america de hace 40 años, y poco a poco el joven Thao se va acercando al protegido, acorazado y escondido corazón del viejo heroe de guerra. Thao se acaba convirtiendo en su protegido, un chaval covarde al cual ayuda a enfrentarse al mundo. El chico se acaba convirtiendo en al certeza de que aun queda gente honrada en su vecindario y en el mundo, gente que sabe lo que tiene que hacer en cualquier momento.

Eastwood se ha hecho un film a su medida un film on puede sacar todo lo que quiera sin que salga mal y ganandose al público al instante bien sea por su recuerdo a Harry el Sucio o porque a la juventud ver a un tio con una escopeta acojonando a hispanos y chinos les tira mucho. Vemos un Clint Eastwood interpretando cual pez en el agua a un republicano, cascarrabias, que no está en paz ni consigo mismo y que no le cuesta nada sacar su escopeta. Al cuarto de hora ya nos muestra todo su repertorio escupitajos, gruñidos como perro rabioso y muy mala leche todo un espectáculo. Por contra todos los demás protagonistas parecen títeres en sus manos.

Aun así en el film se plantean algunos debates muy interesantes como son la immigración, las bandas juveniles que se creen una gran y poderosa mafia, las costumbres chinas en un Estados Unidos y sobretodo lo mejor, después de Eastwood escupiendo y soltando perlas por su boca, sus conversaciones sobre la vida y la muerte entre él y el padre Janovich.

Y a lo largo del film tenemos al Gran Torino, coche que simboliza el paso del tiempo. El Gran Torino parece ser al final el único "personaje" que sobrevive el paso de tiempo, la recompensa a las cosas bien hechas, un trofeo de otra época que muy pocos saben lo que realmente significa para Walt.

Destacar la impresionante canción final que te pone los pelos como escarpia al oir la cascada voz de Eastwood. No tiene voz para cantar y menos a los 79 años pero al oirlo te entra un "nosequé" que por unos momentos te paraliza. Después de la primera estrofa, Jamie Cullum sigue la canción. Gran Torino, también título de la canción, es una canción sobre el paso del tiempo, que supone la segunda colaboración entre Clint Eastwood y Jamie Cullum que ya hicieron juntos la canción Grace is Gone para la película del mismo título. Al oir la canción notas un curioso contraste entre una voz vieja que ha vivido y la de un joven al que le queda mucho camino por delante.

Como conclusión una buena película de Eastwood para variar, aunque no creo que sea una obra maestra. Muy diferente a estilo a El Intercambio. La mayor diferencia y igual la que hará que el público le gusté más esta es que El Intercambio ya te la presentaban como una obra maestra y tenia que serlo para mantener el nivel de Mystic River y productos similares y por desgracia se queda un poco atrás, mientras que en esta da la sensación que Eastwood solo queria pasarselo bien y despedirse a lo grande y es lo que consigue...

Gracias Eastwood por despedirte de nosotros con esta pequeña joya.

martes, 23 de diciembre de 2008

El Intercambio, Eastwood es garantia de buen hacer.

Clint Eastwood es una máquina. Hace películas como churros. Aunque normalmente no salen buenos resultados de las prisas y del hacer una por año, lo cierto es que a Clint Eastwood le va de maravilla. Quizás no tienen tanta calidad de otras obras maestras que él mismo ha "creado", pero son muy muy dignas. Empezó tanteando el género del western llegando al estrellato en la trilogia del dollar de Sergio Leone. Después pasó a ser Harry el Sucio, y durante estos últimos años se dedica a dirigir, componer y actuar en las que quiere. En los últimos años ha conseguido peliculones como Mystic River, Sin Perdón, Los Puentes de Madison... Con esto a sus espaldas es difícil que en alguna ocasión su film no llegue al nivel de las anteriores, pero no por eso se convierte en mala película. Precisamente el Intercambio prueba que aunque está lejos de ser el mejor film del Eastwood director, se convierte a falta de ver algunas de las películas más esperadas, en una de las mejores películas del año con diferencia.

El Intercambio explica la historia de una mujer, Christine Collins. Christine Collins es madre soltera que se desvive por su hijo mientras trabaja de teleoperadora. Su pesadilla empieza cuando un día desaparece su hijo Walter. Meses después, la policia de Los Angeles anuncia que ha encontrado a un su hijo. Los verdaderos problemas empiezan cuando el chico que le dan no es su hijo. Convencida de que no es su hijo, lucha y da réplica a la policia de Los Angeles. Un departamento de policia donde solo hay personas corruptas a la cual más mala sobretodo el capitan del caso J. J. Jones.

Una durísima historia SPOILER con escena del manicomio incluida (para rememorar inocencia interrumpida)FIN SPOILER de una mujer que se negó a quedarse de brazos cruzados de una luchadora que jamás se rindió, una mujer que aunque todas las evidencias dijeran una cosa, ella aun tenia la esperanza de encontrar a su hija. Una historia desgarradora, dura y triste que te toca lo más hondo del corazón. Si bien es una historia totalmente perturbadora, hay ciertos aspectos que flojean un pelín. Ese esquema de buenos contra muy malos sin aprofundizar ni un poquito en porque son tan malos. La simple y tonta razón SPOILER que da el chico falso por haber engañado a la policia FIN SPOILER, estos y algun detalle más hace que una no acabe viendo la casi perfecta película que Clint Eastwood podría haber hecho y se queda en una muy buena película pero con sensación que podria haber acabado de redondearla. Aun así, el apartado técnico es perfecto, una fotografía sobria de Tom Stern, una banda sonora del propio Eastwood, que el pobre no se mete en bastantes proyectos que quiere hacerlo todo...

Angelina Jolie está inmensa como Christine Collins quizás un poquitin sobreactuada al principio, pero poco a poco se va serenando y la sensación final es de la que de momento es la mejor actuación femenina del año. Consigue ser una mujer fuerte y débil a la vez, muy vulnerable pero siempre tirando adelante. Jeffrey Donovan está bastante bien como cabrón sin escrúpulos. También a destacar el papel de Jason Butler Harner, con esos tics de lóco sádico SPOILER poniendose en la piel de un asesino en serie FIN SPOILER.

Como conclusión como ya he dicho varias veces, aunque no es ni de lejos la mejor de Eastwood, si que es de las mejores de este año, junto con The Dark Knight y Wall-E. Tiene puntos de guión un poco flojo, aunque la interpretación de Angelina, que se quita el sanbenito de actriz de acción y poco más o lo intenta, los aspectos técnicos y la dirección de Eastwood la arreglan bastante quedándose como gran película.

SPOILER Basada en una impactante historia real (Crímenes de Wineville)
FIN SPOILER

sábado, 11 de octubre de 2008

Un Mundo Perfecto... si el coche fuese una máquina del tiempo...

Clint Eastwood podríamos decir que es una leyenda viva. Actor de grandes películas como la trilogía del dolar (Por un puñado de dólares, La muerte tenía un precio/Por unos dólares más y El bueno, el feo y el malo) dirigidas por Sergio Leone; Fuga de Alcatraz o la saga de Harry el Sucio. Pero también gran director. Cuando vio que era el momento adecuado decidió meterse en el campo de realizador para regalarnos grandes películas, algunas también protagonizadas por él (Los Puentes de Madison, Sin Perdón), interpretando un papel secundario o simplemente dejando que sus actores hagan su trabajo, Mystic River por ejemplo.

Un mundo perfecto es una película en la que Eastwood decide hacer un papel secundario, dedicarse a dirigirla y dejar todo el protagonista a las manos de Kevin Costner y del joven T. J. Lowther.

Con un planteamiente de lo más simple: dos hombres se escapan de la cárcel y una vez fuera cogen a un niño, testigo de jehová como rehén. Uno de los dos hombres, Butch Haynes y el niño, Philip rápidamente se darán cuenta que tienen cosas en común y empezarán una bonita relación. Argumento sencillo y simple pero con unos diálogos de lo más humanos hace que rápidamente aparezca una complicidad con el espectador que durará hasta el trágico desenlace. Paralelamente a la trama principal aparece una subtrama con fuerza en la que policias de distinta delegación y cargo van detrás del preso. Esta subtrama aunque en algunos momentos parece estar un poco alejada, te da información esencial sobre Butch Haynes explicándonos la traumática infancia, en parte tratando de medio-justificar sus hechos. Para lo que sí sirve es para entender su comportamiento delante el chico, Butch ve en el niño un retrato suyo de cuando era joven y recordando su dura infancia intentará que el chico cumpla todos los deseos... Eastwood nos regala un historia sobre la paternidad vista desde dos puntos de vista totalmente diferentes.

Esos diálogos anteriormente mencionados son tan efectivos gracias al guión y sobretodo a la construcción de los dos actores sobre sus personajes. Kevin Costner deja a un lado al Costner que hace películas como churros, para convertirse en el gran Kevin Costner de Los Intocables de Elliot Ness o de Bailando con Lobos, para hacernos una de sus mejores interpretaciones llenando de pequeños y sutiles detalles un personaje lleno de rabia y de contrariedad por dentro que le importa bastante poco su vida y en "ayudar" a su pequeño amigo encuentra una manera de no pensar en si mismo. Por su lado el joven T. J. Lowther da una clase magistral de como hacer una gran interpretación con pocas palabras y muchas miradas. Philip, su personaje, encuentra en su compañero de aventuras ese padre que todo niño necesita como mínimo durante un periodo de su vida, ese complice que le permite hacer todas esas cosas que nunca antes puede hacer, ese compañero que siempre lo cuidará y que aunque en ocasiones se enfada se preocupa. Pero toda esa armonia entre los dos protagonistas se empieza a resquebrajar cuando el pequeño, como es lógico, empieza a echar de menos a su madre. Y es en ese momento que junto con tensiones aparecidas por un episodio concreto acabarán con el triste desenlace. Los demás actores/actrices cumplen sus papeles sin destacar demasiado.

Este film está concebido como una road movie, donde los protagonistas aprenden una serie de experiencias vitales a lo largo de su viaje sin retorno, nunca nada volverá a ser lo mismo para el pequeño Philip.

Todo esto acompañado con una buena banda sonora, a destacar el tema final de la película, y con una excelente dirección de Eastwood.

Como conclusión una muy buena película, humana, sensible y tierna sobre la relación de dos personas que necesitan a alguien para seguir adelante. Con simples, efectivos y ingeniosos dialogos (la comparación entre el coche y una máquina del tiempo es simplemente magnífica) y unas grandes interpretaciones hacen esta película de obligada o como mínimo muy recomendable visión para todo tipo de gente.

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