Harvey Milk fue un heroe, un blanco fácil, un revolucionario, un rompedor, un valiente... una persona que conscientemente o inconscientemente cambió el rumbo de la política americana, de la sociedad católica y cerrada americana. Afrontó sin ningún miedo el hecho de ser homosexual. Por aquel entonces homosexual era sinónimo de parásito, enfermo, prostitua, ladrón, formaba parte de las minorías indefensas. Harvey Milk les dio una razón para luchar, les dio fuerzas, les unió, les enseño a caminar, a enfrentarse a sus miedos, y a volverse a levantar cuando te caes o te tiran sin miramentos. Harvey Milk fue el heroe, fue el mártir, fue la imagen, la imagen que representaba a todo el sector gay americano de los años setenta.
El film nos cuenta como a los 40 años recién cumplidos, Harvey Milk con su amante Scott se van de Nueva York a San Francisco, donde alquilan un local para hacer una tienda de cámaras de fotos. Al llegar en el barrió de Castro, donde está
Aunque la película en línias generales está bastante bien, sí le encuentro ciertos puntos que hacen bajar la
Las interpretaciones (con un parecido razonable) es uno de los apartados que más brilla. Todos están excelentes menos un exagerado e histriónico Diego Luna en el papel de Jack, novio de Harvey Milk. Sean Penn nos vuelve a regalar una magnífica interpretación (Se puede críticar a Penn por muchas razones, pero lo que es inegable es que es uno de los mejores de su generación), consigue
dotar a Harvey Milk de la fuerza y el carisma de un líder, pero a la vez de la inocencia y los gestos de un tipo sencillo que solo quiere ser como los demás y que lo traten como a uno más. Otra gran sorpresa es el trabajo de James Franco, un actor en el cual no estaba segura de su talento. En esta película nos regala una contenida, pero no por eso menos meritoria interpretación de Scott el verdadero amor y amigo de Harvey Milk, el único que realmente lo entiende, y sabe decirle las palabras adecuadas en el momento justo. Emile Hirsch vuelve a demostrar, como ya lo hizo en Hacia Rutas Salvajes, que si se deja de hacer Speeds Racers puede ser un buen actor. Josh Brolin que interpreta a Dan White se ve perjudicado por el hecho de que sea un personaje desdibujado, con falta de matices y de minutos en pantalla. Los demás que son muchos hacen una más que correcta interpretación haciendo de esta película uno de los films con mejores repartos del año.Como conclusión una buena película aunque no creo que sea merecedora del Oscar, la nominación me parece correcta, pero espero que no lo gane. Aunque tiene unas muy buenas interpretacione y algunos momentos y escenas muy buenas; Gus Van Sant no consigue hacernos la historia más digerible, al contrario la hace lenta y poco atractiva, y monótona.