sábado, 23 de julio de 2011

Polseres Vermelles, Intensament Vius!


A veces, muy pocas veces, aparece una serie en la televisión española o catalana que vale la pena haber visto. Podemos decir que es un fenómeno extraño teniendo en cuenta que los grandes productos dirigidos a masas y con éxito acaban siendo de una calidad pésima. Este año en Cataluña se estrenó Polseres Vermelles (Pulseras Rojas) una serie que con el paso de los capítulos se ha convertido en un éxito no solo de público sino también para todo aquel que de una oportunidad a otras series a parte de las americanas.
Polseres Vermelles explica la historia de un grupo de chicos que están ingresados en el hospital. Lleó, Jordi, Ignasi, Toni, Roc y Cristina son 5 jóvenes de diferentes edades que deciden formar un grupo. Lleó es el líder, un chico muy impulsivo y decidido; Jordi es el segundo líder, que sería el líder si éste no estuviera, un chico tímido y sincero; Ignasi es el guapo, un “chico malo” que esconde un gran corazón; Toni es el inteligente, un chico con síndrome de asperger que tiene la capacidad de hablar con Roc, un chico en coma, y que tiene una curiosa visión de la vida y los problemas; Roc es el imprescindible; y Cristina es la chica del grupo, una chica tozuda y decidida. Los 6 a pesar de algunas diferencias de carácter y choques de personalidades, los chicos crean una verdadera y sincera amistad. Juntos conseguirán superar sus miedos, sus problemas y conseguirán convertir su día a día en una aventura llena de energía.

La serie está dirigida por Pau Freixas y desarrollada por el escritor Albert Espinosa, ideólogo de películas como No me pidas que te bese porque te besaré, Heroes, Panta 4ª, Tu Vida en 65” entre otras. El mayor mérito de ambos es una cuidada elección de cásting y una dirección de actores asombrosa dada la juventud e inexperiencia del grupo protagonista. Ambos consiguen con una buena y cuidada puesta en escena unos diálogos sinceros en boca de los actores. Espinosa además consigue escribir con grandes dosis de optimismo una historia increíble, mágica e inolvidable.
La serie destaca por esa visión infantil-adolescente de los protagonistas. Una visión inocente de los problemas diarios, en algunos puntos ilusa y naif. La energía positiva que desprende cada conversación, la amistad, el espíritu de superación y las ganas de vivir y experimentar nuevas sensaciones se convierte en los temas que hacen funcionar la trama de la serie. Una serie que es ante todo muy humana y muy tierna; y que si eres capaz de mirar más allá de sus fallos que los tiene, una vez se empatiza con los protagonistas (cosa que se hace con cierta facilidad) ya es imposible dejarlos.

Interpretativamente si perdonas el hecho de que en algunos momentos, ciertas líneas del diálogo suenan artificiales, sobre todo en los primeros capítulos, debido a la inexperiencia de los jóvenes intérpretes, no hay peros. La convivencia real de los chicos antes de filmar para acostumbrarse y forjar una amistad verdadera se nota, y la espontaneidad y la complicidad está patente en cada mirada y cada gesto que parece trascender el simple guión. Alex Monner (Lleó), Mikel Iglesias (Ignasi), Joana Vilapuig (Cristina), Marc Balaguer (Toni), Nil Cardoner (Roc) y Igor Szpakowski (Jordi) son los que llevan todo el peso de la historia. Superan el reto con creces, todos ellos pero destacan la increíble actuación de Balaguer como un chico con un retraso mental, una actuación a la altura de la de un joven DiCaprio en Gilbert Grape. Además, los jóvenes intérpretes están secundados por actores como Llum Barrera o Andreu Benito interpretando a la madre de Roc o a un paciente, entre otros.

La serie tiene fallos, pero los 13 capítulos de la primera temporda, unos capítulos de una sorprendente, debido a la procedencia de la serie, duración de 40 minutos aproximadamente, son suficientes para ver que estamos ante una serie diferente, un proyecto arriesgado que rebosa vitalidad, inocencia, inteligencia y ternura.
Nota:7/10
PD: Si alguien está interesado, puede encontrar los capítulos con subtítulos en castellano con facilidad.

jueves, 14 de julio de 2011

Un Cuento Chino (2011)

Conocemos la expresión “Cuento Chino” como sinónimo de mentira, engaño, de una historia maravillosa, increíble y que pasa los límites de la razón. Con esta premisa, el director argentino Sebastián Borensztein presenta la película Un Cuento Chino con Darín como atractivo principal.

Un cuento Chino nos cuenta la vida de Roberto, un hombre huraño, ermitaño y solitario propietario de una ferretería. La monótona y aburrida vida de Roberto cambia cuando conoce a un chino bajo unas extrañas circunstancias. Ambos se verán obligados a convivir y entenderse a pesar de las dificultades con el idioma, las costumbres y la manera de ser.

El film está construido en clave cómica en la mayor parte del desarrollo. Un humor sencillo pero resultón que hace entrañable la historia y los personajes. Aun así, la película peca de sencilla y repetitiva, pues una vez escuchas la broma 3 veces, a la cuarta ya no hace tanta gracia, aunque siga resultándonos entrañable y simpática. Un Cuento Chino además, en cierto momento, también pretende ir más allá y crear una tensión dramática ¿para empatizar aun más con el personaje?. Esa tensión dramática no acaba de estar del todo conseguida y creo que rompe la esencia de la película. Como he comentado al principio, la película juega con el hecho de que la propia película es un cuento chino, añadiéndole una pizca de magia, de inverosimilitud buscada que funciona a la perfección y que sirve como elemento de “originalidad” de la película. Por tanto queda forzado el hecho de poner drama realista en una historia que desde un primer momento no se presta a ello. Eso puede ser fruto de que el director y guionista no acaba de definir el rumbo de la película, o que quiere abarcar demasiadas facetas. La película resulta entretenida, aunque va de más a menos tornándose repetitiva y muy previsible.

Interpretativamente, Ricardo Darín aguanta el peso de toda la película. El actor argentino cumple, como siempre, pero hace un personaje que ya se lo hemos visto en otras películas. Quizás esa sensación viene porque no es un personaje memorable ni diferente a muchas otras películas de temática similar. Darín está secundado por Muriel Santa Ana e Ignacio Huang. Los dos sirven de complemento con sendas actuaciones a pesar de que se nota que todos son satélites alrededor del personaje de Darín.

Técnicamente en la película destacan ciertos fragmentos imaginativos e oníricos dignos de cualquier producción “moderna” francesa de películas post-amelie. La edición lastra bastante el ritmo de la película. Para definirnos al personaje de Darín y su monótona vida, la edición tendría que ser capaz de repetir las mismas acciones sin que el espectador notara esa repetición constante, y no lo logra. Un Cuento Chino tiene una buena banda sonora de Lucio Godoy y una fotografía de Rolo Pulpeiro.

Como conclusión, la película con un buen inicio plantea puntos interesantes y una idea que en lugar de ir hasta el final con ella, acaba volviéndose más y más convencional. Las interpretaciones son creíbles y notables, pero le falta la chispa que prometía su original y surrealista argumento.

Nota: 5/10

El jamón cocido de Sly




Ahí van un par de anuncios de Stallone para una marca japonesa de jamón. ¡Y vaya tacos de jamón! Si es que esa fuente proteíca de energia que hacía a Rambo y Rocky un par de todoterrenos capaz de vencér a todo el que se pusiera por delante.





Nada como volver a casa con un trozo de jamón cocido bajo el brazo.

miércoles, 6 de julio de 2011

Les Petits Mouchoirs – Pequeñas Mentiras Sin Importancia


¿Os ha pasado alguna vez que nunca te habías fijado en una persona, y después de verla una vez, la ves todos los días y te la encuentras en todos los sitios? Pues esto es lo que me ha pasado con Guillaume Canet. Si en la anterior crítica de la película Last Night decía que el actor Guillaume Canet no me sonaba de nada, hoy me encuentro con la sorpresa de que el director de Les Petits Mouchoirs no es otro que Canet. Un día después de ver su potencial como actor, veo su más que interesante dirección en Les Petits Mouchoirs. El film, conocido en España como Pequeñas Mentiras sin Importancia se estrenó el 27 de Mayo y a dejado buen sabor de boca a la mayoría de gente que lo ha visto más allá de su mayor o menor afición al cine. Un par de recomendaciones, las buenas críticas leídas y el más que interesante reparto han hecho que acabara por ver la película.

Les Petits Mouchoirs nos cuenta el viaje de vacaciones de un grupo de amigos que vive en París. Esas vacaciones están marcadas por el hecho de que uno de ellos acaba de sufrir un accidente y está gravemente en el hospital. Como cada año, el grupo de amigos y sus respectivas parejas se van a la casa de la playa de Max, un propietario de un restaurante, donde se relajan, sonríen, beben y dejan atrás las preocupaciones de París.

El film funciona como un torrente de emociones controladas. Cuál director de orquestra, Guillaume Canet es capaz de dosificar cada uno de los personajes, una tarea nada fácil al ser muchos, y desatar sus sentimientos en los momentos adecuados, ofreciéndonos un mosaico de comportamientos humanos, todos diferentes pero todos con puntos en común. Un torrente que termina desembocando en sentimientos y reacciones más o menos racionales o instintivas, pero al fin y al cabo humanas.

La película no tiene demasiado de excepcional. Es una comedia con mucho drama. Técnicamente cumple sin destacar en excesos. Destaca, eso sí, una banda sonora nostálgica, con grandes éxitos conocidos del pasado y alguna canción actual que están muy presentes a lo largo del film. El montaje es efectivo pero convencional, así como el desarrollo. Incluso le sobran 30 minutos ya que a veces da la sensación que la película no acaba de avanzar al ritmo que debería. Pero aun así, en un verano tan malo cinematográficamente hablando, Les Petits Mouchoirs es una película refrescante, cómica, dura y sincera, de visión obligada para todo aquel que quiera ver algo más que un blockbuster del montón.

Las interpretaciones es sin ninguna duda el punto fuerte de la película. François Cluzet (asombroso parecido con Dustin Hoffman) Marion Cotillard, Benoît Magimel, Gilles Lallouche, Jean Dujardin, Laurent Lafitte, Valérie Bonneton, Pascale Arbillot y Joël Dupuch entre mucho otros llevan todo el peso de la película. Sus sobrias, calculadas, a veces contenidas actuaciones dan vida al grupo de amigos. Ninguno parece tener más protagonismo que otro en su conjunto y, justamente ahí reside su fuerza. La unión, el hecho de que todos los actores trabajan y dan sus mejores actuaciones para la película les beneficia a ellos y a la película.

Les Petits Mouchoirs o Pequeñas Mentiras Sin Importancia forma parte de ese cine francés que tan bien sabe retratar las dudas, los miedos y los sentimientos escondidos, la hipocresía de una clase media, media-alta que a simple vista parece que no tiene problemas. Los franceses son buenos en ese tema, y esta película es otro buen ejemplo de ello.

Nota: 7’5/10

lunes, 4 de julio de 2011

Last Night ("Solo una noche" puede cambiarlo todo o no)

Last night es una película de 2010, aunque no recuerdo su estreno en las pantallas españolas, dirigida por Massy Tadjedin y protagonizada por Keira Knightley, Sam Worthington, Eva Mendes y Guillaume Canet. No sé exactamente qué es lo que me atrajo de la película, Worthington y Mendes no me gustan, Knightley depende de la película y a Canet no lo conocía, pero la cuestión es que la he acabado viendo. A pesar de mis nulas expectativas, la sensación una vez vista es amarga, agridulce.

Last Night nos presenta un ¿cuadrado? amoroso. Michael y Joanna son una pareja joven que lleva 3 años casada. Tras una fiesta de la empresa para la que trabaja Michael, Joanna empieza a sospechar de la relación que tiene su marido con su compañera de trabajo Laura. El día siguiente Michael se va a Philadelphia con Laura y otro compañero, Andy a una reunión de trabajo; mientras que Joanna se queda en Nueva York. Ese mismo día se encontrará con Alex, un antiguo amigo con quien mantuvo una relación.

La historia tiene potencial pero la sombra de Closer (escondida pero presente), el afán americano para acabar convirtiendo una película en una especie de competición de quien es la peor persona moralmente y el funcionamiento desigual de las dos parejas arruinan una película que aunque tiene momentos más que interesantes, se quedan en agua de borrajas cuando se mira su conjunto. Cuesta entrar en la película, porque empieza con una situación conflictiva demasiado forzada, así como también su final. En medio, tenemos alguna chispa de luz, alguna conversación entre Joanna y Alex, que recuerda a los diálogos de Linklater.

Last Night parece pretender ser una versión elegante de Closer, de esta manera en lugar de diálogos directos, intenta jugar con el silencio y las cosas que no se dicen para transmitir todas las dudas y los sentimientos internos, sin demasiada fortuna transformando al film en una película con un ritmo lento y con tiempos muertos. Otro, a mi entender, inconveniente del film es que el propio director juzga el comportamiento de sus personajes. Intenta jugar con el deseo de lo prohibido, el amor fuera del matrimonio, pero nunca desde una posición clara para después cuando sus personajes toman una decisión juzgarlos bajo la moralina conservadora americana.

Técnicamente, Last Night hace gala de una fotografía minimalista y efectiva. Una buena banda sonora de Clint Mansell se convierte en la protagonista en muchos, demasiados minutos; pero no voy a ser yo la que se queje de las maravillas de uno de los mejores compositores jóvenes y actuales, aunque eso no beneficie al producto de forma global. Otro lastre del film es esa moda de hacer un montaje basado en los saltos de imagen para transmitir el paso del tiempo, que rompe un poco la sobria armonía de la película.

Una película en la que prácticamente solo salen 4 personajes, supone de éstos una gran responsabilidad porque de ellos y su actuación depende si la película funciona o no. La pareja Keira Knightley-Guillaume Canet hacen un notable trabajo, no solo para intentar entender a su personaje y ponerse en su piel sino también para transmitir una química real y el espectador pudiera especular sobre su pasado. En cambio, Sam Worthington y Eva Mendes están nefastos. El primero sigue con la misma cara de indiferencia que en Avatar y Lucha de Titanes, y sigue transmitiendo lo mismo que un action-man, es decir nada. Mendes está en la línea de Worthington y todas sus palabras y acciones parecen excesivamente forzados y poco creíbles.

Como conclusión, una película que con buenas actuaciones de los 4 se hubiera salvado, pero que al fallar un 50% se va a pique. Solo algunas conversaciones con cierto encanto, la química entre Knightley y Canet, y una buena banda sonora, como siempre, de Clint Mansell destacan en una pobre película.

NOTA : 4,5/10

PD: No sabeis cuánto echaba de menos escribir en el blog ;)


domingo, 3 de julio de 2011

Project Mayhem is Back



Project Mayhem is back. Así es, el blog vuelve a resucitar de sus cenizas cuál ave fénix. No hacía falta ser demasiado observador para ver que el blog lleva desde el 10 de abril sin actualizarse a conciencia, la sección de los anuncios está programada desde hace un año. Pero ahora, una vez acabados todos los exámenes y en plenas vacaciones de verano toca retomarlo, que ya lo echaba de menos.

Project Mayhem se renovará y este verano promete:

- Un especial de The Beatles en la gran pantalla. Haciendo un repaso en todas sus películas: A Hard Day's Night, Help!, Magical Mystery Tour, Yellow Submarine, Let it Be y Across the Universe.

- Un recorrido por el imaginario de Charles Chaplin como autor a través de las películas The Kid, The Gold Rush, Modern Times, The Great Dictator, Monsieur Verdoux y Limelight que se publicará por partes.

- Más presencia de series y música en el blog. El blog pasa de ser un blog de cine a un blog de cine y series con presencia de algunas entradas sobre música (la forma aun me la estoy pensando)

- Y alguna sorpresita más que estoy preparando que de momento no revelaré.

Espero que hayáis echado de menos el blog, pero ahora volverá con fuerzas renovadas.

jueves, 16 de junio de 2011

El Biogurt de Sean Connery




Ya habíamos visto hace mucho un anuncio de Sean Connery para una marca de Whiskey japonesa. En ese anuncio hacia un poco de cara, una pose y una frase. Era un poco cutre pero no demasiado degradante. Ahora bien, el siguiente anuncio es la cutreza personalizada. Con un conejo de peluche como copiloto, el ex-James Bond escocés anuncia las excelencias del yogurt.

jueves, 14 de abril de 2011

Paul Newman te invita a un café




Hay actores que no importa lo que hagan, siempre lo hacen bien. Uno de ellos es Paul Newman. Incluso en un anuncio japonés resulta simpático y sin hacer demasiado el ridículo. El anuncio no tiene desperdicio: lo que parece ser una cancion country de fondo, un pastel, un intento de aparentar una familia americana en una casa americana y la estrella: cafe instantaneo.

domingo, 10 de abril de 2011

Por Tu Culpa (2010)

Por recomendación de Dialoguista llegó en mi haber la película Por Tu Culpa. No tenía ni idea de que trataba, solo había leído que la protagonista hacía una muy buena actuación y eso junto con la recomendación y su cortita duración fueron suficiente para ver la película totalmente expectante con lo que me podía encontrar.

Por Tu Culpa dirigida por Anahí Berneri nos cuenta la odisea de una madre que trabaja en casa y a la vez tiene que cuidar a sus hijos. En una noche normal en que los hijos no se quieren ir a dormir, mientras juegan, se pelean y corren por el pasillo, Julieta tiene que acabar un trabajo para el día después. Nada se diferenciaría del caos de otros días si no fuera porque en una pelea en medio de un juego el hijo menor se cae y se da un golpe en la cabeza. Después, una vez en el hospital y tras un reconocimiento médico rutinario, lo que parecía una situación normal se convertirá en un infierno del que Julieta tendrá que salir adelante.

La película parte de una premisa muy sencilla. Una puesta en escena austera y con solo 2 o 3 decorados es todo lo que necesita para contar la historia. El film apuesta claramente por el realismo en todo momento y eso supone cosas buenas y no tan buenas. Durante la primera mitad de la historia en el que se presenta la situación familiar, los niños dominando la situación y la madre desbordada están muy bien planteados, la cámara inestable ayuda a dar más realismo y acentuar la sensación de agobio y de caos total. En la segunda mitad, ya en el hospital la película pierde ese ritmo que tenía, poco a poco se vuelve más convencional para desarrollar el dilema ético-moral que nos presenta la película. Podríamos decir que la película va de más a menos. La película en lugar ir a por todas y ofrecer un discurso radical, se queda a medias y todo lo que construye de manera más que interesante durante la primera mitad se queda algo diluido por algún cliché mal usado.

Por Tu Culpa es una de esas películas tan humildes, directas y realistas que consigue transmitir mucho, porque es algo plausible y muy cercano. Ese carácter cotidiano seguramente hará que inevitablemente y sin darnos cuenta la estemos infravalorando constantemente, porque no nos damos cuenta lo difícil que es hacer algo que parezca que nos puede pasar a nosotros o a nuestra vecina.

A parte del realismo, esta película es Erica Rivas. La actriz que interpreta a Julieta, la protagonista, está espléndida. Aguanta toda la película y ella es la encargada de mover la trama y la historia. Construye un personaje muy complejo. Una madre sufridora, devota y dedicada a sus hijos que sin querer y casi sin darse cuenta ve cuestionada su autoridad y su trato ante sus hijos.

Como conclusión, el film tiene fallos tanto formales como argumentales (como los comentados arriba o la inclusión algo confusa de la figura paterna), pero aun así merece un visionado desde una perspectiva curiosa y muy pocas son las películas que transmite este grado de realismo. A modo de anécdota, vi la película con mi madre después de ver Los Ojos de Julia, y mientras que a mí me gustó más Por Tu Culpa, mi madre dijo algo así como “que mal lo he pasado viendo ésta, prefiero Los Ojos de Julia que sabes que nunca puede pasar”.

NOTA: 6'5/10

lunes, 28 de marzo de 2011

En Un Mundo Mejor, en un mundo imperfecto

La danesa Susanne Bier veía por fin reconocida su labor con In a Better World (En Un Mundo Mejor) una notable películas con grandes metas que logra un retrato bastante lógico y bien escrito sobre el mundo actual. A modo introductorio y puramente anecdótico, la victoria de In A Better World en los Oscars en la categoría de mejor película extranjera fue una de las dos variables que me impidieron participar en un sorteo de un viaje en Nueva York. Y es que por alguna extraña razón tenía pocas esperanzas con esta película y una tibia crítica no me despertó demasiado interés. Quizás por eso me sorprendió gratamente, o quizás simplemente es una buena película y con más o menos expectativas me habría convencido.

In A Better World (En Un Mundo Mejor) nos cuenta la peligrosa amistad de Christian y Elias. El primero es un niño que después de la muerte de su madre de cáncer vuelve con su abuela en Dinamarca y tiene que empezar una nueva vida mientras su padre viaja por negocios y pasa poco tiempo en casa. El segundo es un chico que sufre bullying, cuyos padres se están divorciando. El padre de Elias, Anton es un médico idealista que trabaja en campos de refugiados en un país África en pleno conflicto armado.

El film es un retrata de una sociedad acelerada, moderna, actual, que no habla, que no pide ayuda, que busca soluciones sin saber el verdadero problema. Un mundo donde reina la intolerancia, los nervios están a flor de piel y todo se soluciona a golpes y por la ley del más fuerte. Un mundo en el que se da todo por entendido y no se entiende nada, un mundo donde se esconden los sentimientos y se muestran las armas. Un mundo en el que han desaparecido los ideales altruistas y bienintencionados donde reina el ojo por ojo, diente por diente. Una visión un tanto apocalíptica de la que somos conscientes a través de la mirada inocente y los ojos decepcionados de Anton.

La película cual experimento conductista nos muestra que los malos hábitos son muy fáciles de imitar y se pueden convertir fácilmente en modus operandi sin que el que lo lleva a la práctica sea verdaderamente consciente; y como los niños son los más influenciables. Que la sociedad está escogiendo mal el rumbo y que si sigue así puede ser irreversible. También nos demuestra que las atrocidades no son solo de “pseudo-dictadores” que se creen amos del mundo y que imponen una política de terror en territorios subdesarrollados, sino que en el mundo desarrollado existe lo mismo, de forma más sutil, más escondida, casi como una presencia que nunca se muestra que puede ser igual o más peligrosa.

La película va de menos a más. Empieza de manera muy típica y con una comparación muy facilona y bastante llena de tópicos entre las atrocidades del mundo desarrollado y las del mundo subdesarrollado. Pero hay que reconocer que el mérito de Bier es ir más allá. A diferencia de películas como la española También La Lluvia (que partía de una idea parecida en lo que la estructura de la película se refiere), Bier decide matizar las situaciones, mediante frases en el momento correcto y el desarrollo psicológico de los 3 personajes protagonistas (los dos niños y Anton); y acaba consiguiendo una película con un fuerte y trabajado argumento. La fotografía de Morten Søborg funciona al servicio de la historia marcando más la dicotomía entre dos mundos diferentes por fuera pero con las mismas intolerancias y conflictos con un origen común.

Interpretativamente todos están muy correctos destacan Mikael Persbrandt con una interpretación llena de sensibilidad. Un personaje que se ve obligado a cuestionarse si los tiempos han cambiado para siempre y si sus ideas ya no sirven y se han quedado obsoletas. William Jøhn Nielsen es el encargado de interpretar a Christian un chico que parece muy maduro, pero rápidamente vemos que la falta de atención y cariño, y la reciente pérdida de su madre le hacen comportarse de una manera errónea pero acorde con el mundo que vive, escondiendo los sentimientos y poniéndose una máscara para no ser herido más. Markus Rygaard interpreta a Elias, un chico inocente y iluso que es molestado en el colegio precisamente por ser diferente, comportarse de forma respetuosa con todo el mundo y por no devolver con la misma moneda. Por último Ulrich Thomsen interpreta a Claus el padre de Christian que incapaz de superar la muerte de su esposa, en lugar de ayudar y cuidar a su hijo se refugia en el trabajo.

Como conclusión una película que con un discurso algo fatalista abre el debate sobre a dónde se dirige el mundo actual y globalizado. Como solucionamos los problemas y que hacemos para mejorar. Buenas interpretación y buena dirección para una historia que va de menos a más.

Nota: 8/10

jueves, 24 de marzo de 2011

MAD MEN, glamour, lucky strikes y whiskey on the rocks


Hoy por hoy Mad Men es considerada una de las mejores series en la parrilla de televisión americana. Hacía años que tenía interés en echarle un vistazo para ver si era la gran serie que se decía que era, pero si aparte de películas te pones a ver series, siempre acabas con tropecientas en una larga lista de pendientes. Al ver series suelo verlas en “atracones” es decir, 3 o 4 capítulos diarios hasta acabarla. Quizás no la disfruto tanto, o la serie no estaba diseñada para verse así, pero lo cierto es que es la única manera de empezar y acabar el mayor número de series. En este último mes y medio he devorado Mad Men.

Recordemos que Mad Men es una serie del canal de pago americano AMC. Mad Men nos cuenta la historia de Don Draper un publicitario en los años 50-60 en Nueva York. Nos cuenta los entresijos de un negocio en plena expansión, los conflictos, los problemas y las “victorias” de la agencia Sterling Cooper, y el trabajo y la vida de todos los empleados que complementan de alguna manera la de Don. Don tendrá que ser lo suficientemente hábil para mantenerse como uno de los mejores creativos del momento sin olvidar la atención a su familia.
En un primer momento, parece que el personaje de Don Draper misterioso y con un pasado oscuro tenga que ser el alma de la serie, y en cierta manera lo es; pero una de las virtudes más importantes de esta serie es la riqueza de subtramas que ofrece la serie. Es una de las pocas, por no decir la única en tener tantísimos personajes y todos ellos tan bien dibujados. Pueden gustar más o menos sus personajes, pero su definición y la información que vamos recibiendo se dosifican de manera magistral. Todos ellos nos acaban importante desde Roger Sterling, Pete Campbell, Peggy Olsen y Joan Harris hasta los más secundarios Ken Cosgrove, Harry Crane, Sal o Kinsey.

La serie a lo largo de las 4 temporadas que lleva emitidas además de contar con grandes guiones, una puesta en escena cuidadísima digna de las mejores producciones de la HBO y una banda sonora muy bien escogida, también juega con los hechos reales que sucedieron en esa época. Desde los primeros síntomas de la fiebre espacial y la luna hasta el asesinato de Kennedy y Luther King, pasando por conciertos de Bob Dylan. El hecho de querer formar parte de una realidad pasada aumenta su apariencia de veracidad y hace más ricas las tramas aunque sea con solo referencias o volcándose sobre el tema. Podríamos considerar a Mad Men como una pincelada de la sociedad americana de la época. Una sociedad retratada con glamour, mucho tabaco y whiskey y otras bebidas, amoríos, divorcios, sorpresas y decepciones.

Aunque tiene muchas virtudes no todo es perfecto en la serie de AMC. El ritmo pausado hace que no sea una serie de esas que te mantienen en vilo con cliffhangers finales. Los primeros capítulos es más la primera temporada y la mitad de la segunda no enganchan a mí no me engancharon. Seguí viendo la serie con la esperanza de que iría a mejor y vaya si ha ido. ¿Cuándo mejora? Cuando los tres grandes personajes femeninos: Peggy, Joan y Betty empiezan a poner las cartas sobre las mesas y a estar al mismo nivel que sus partenaires masculinos; Cuando Don empieza a ser menos críptico y empezamos a conocer su pasado y lo que piensa.

POSIBLES SPOILERS Personalmente me gusta mucho la trama Sterling-Joan, tanto cuando están juntos como cuando están separados. Creo que ambos personajes, sobretodo Sterling sería perfectamente capaz de liderar un Spin-Off porque lo veo mucho más complejo de lo que se nos muestra en los minutos que toma protagonismo. En cambio reconozco que me cansa bastante Pete Campbell, su familia incluso la relación que tenía con Peggy. Los mejores momentos: los momentos de Don en California, Betty en sus capítulos más rebeldes, y la unión, complicidad y competencia de todos los empleados de Starling Cooper traducida con grandes diálogos, las conversaciones Peggy-Don y Roger Sterling todo un personaje. FIN SPOILERS

El reparto lo forman una serie de nombres, la mayoría de ellos poco conocidos, pero unidos consiguen una complicidad muy buena. Jon Hamm interpreta a Don Draper, el actor consigue aguantar el peso de ser protagonista y arma un personaje enigmático, inteligente, misterioso y oscuro. Elisabeth Moss interpreta a Peggy Olsen, un personaje que empieza siendo algo así como la Betty la fea, pero poco a poco va prosperando, va teniendo más protagonismo y presenta una evolución notable. January Jones y Christina Hendricks son las encargadas de poner el toque de belleza y glamour a la serie. La primera interpreta a Betty Draper, la mujer de Don, aunque su evolución es igual o más espectacular que la de Peggy, en esta última temporada ha quedado demasiado en segundo plano. Hendricks interpreta a Joan Harris, la jefa de secretarias, la que conoce todos los secretos de la agencia y que sin embargo quiere ser considerada como algo más que una simple secretaria de más alto rango. John Slatery interpreta a Roger Sterling, uno de los dos propietarios de Sterling Cooper, un personaje contradictorio, trágico, resignado que sin embargo trae alguno de los momentos cómicos e irónicos más poderosos. Vincent Kartheiser, Aaron Staton, Rich Sommer, Robert Morse, Bryan Batt, Michael Gladis interpretan a Pete Campbell, Ken Cosgrove, Harry Crane, Bertram Cooper, Salvatore Romano y Paul Kinsey respectivamente. Mención aparte merece la jovencísima Kiernan Shipka encargada de interpretar a Sally la hija mayor de Don y Betty, la joven ha demostrado entre la tercera temporada, pero sobre todo la cuarta unas tablas impresionantes y si no se desvía puede llegar a ser muy grande. A mí me ha ganado.

Como conclusión Mad Men es una serie impecable a nivel de guión, interpretación y puesta en escena, pero con algún altibajo en cuanto al ritmo. Va de menos a más (aunque el último capítulo de la cuarta temporada deja un poco que desear) y me parece justo el reconocimiento que se le está dando a base de premios y nominaciones.
Notas:
Temporada 1: 7
Temporada 2: 8
Temporada3: 9
Temporada 4: 9

domingo, 20 de marzo de 2011

Blue Valentine, You always hurt the ones you love

En medio de tanta película nominada a los Oscars estrenadas estos últimos meses está Blue Valentine, una producción que ya destacó en el pasado festival de Sundance dejando un muy buen sabor de boca, pero que desgraciadamente entre el gran público ha pasado un poco desapercibida. La academia de cine americana recompensó a la película con una nominación, la de Michelle Williams a mejor actriz de reparto; pero para este blog ese reconocimiento es minúsculo, pues estamos ante una de las mejores películas de este pasado año cinematográfico (recuerdo que cuento los años cinematográficos de ceremonia de los Oscars a ceremonia de los Oscars).

Blue Valantine nos cuenta la historia de Dean y Cindy una pareja joven con una hija que está pasando por una crisis. Él es un pintor a sueldo y ella médico. En medio de sus roces diarios y para intentar solucionar sus problemas deciden canjear un cheque regalo y pasar la noche en un motel barato. Una vez allí todos los sentimientos, los resentimientos, las falsas esperanzas y los deseos no cumplidos saldrán a la luz. Paralelamente, mediante flashbacks conoceremos como se conocieron, como se enamoraron.

La primicia de la película como se deduce de su sinopsis es muy muy simple y sencilla; la película muestra la evolución de una relación de una pareja. El mérito de la película es que ésta está muy bien trabajada. Es una de esas películas en que todos los elementos que conforman un film están en un alto nivel y forman un producto muy sólido.

La película es un viaje hacia el entendimiento de una pareja: las reacciones, las emociones, las alegrías, las ilusiones, las esperanzas, los conflictos y las decepciones. El debutante Derek Cianfrance apunta maneras como director y guionista presentándonos una propuesta que innova en el cómo y no en el qué (a día de hoy es dificilísimo innovar en el qué casi todo está inventado). Se nota en cada plano que el Cianfrance se ha involucrado mucho en el proyecto y después de 6 años creo que ha podido quedarse muy satisfecho del resultado obtenido.

El film estructurado mediante un montaje que alterna el presente con el pasado mediante flashbacks tiene uno de los mejores trabajos de edición del año por parte de Jim Helton y Ron Patane. Justo en el momento exacto, se introduce el flashbacks dándole muchísima más importancia y fuerza al servir como contrapunto a la trama principal del presente. Tampoco nos tenemos que olvidar a la fotografía de Andrij Parekh y a la banda sonora de Grizzly Bear, dos aspectos que le da ese toque indie que cuando está bien hecho y justificado tiene tanto valor. Esta película tiene algo que la hace atractiva y deprimente a la vez, que te atrapa y no te deja hasta los títulos de crédito finales (otra maravilla).

Y si hablamos de elementos sobresalientes de la película no nos podemos olvidar de la pareja de actores que se cargan toda la película a sus espaldas y la defienden con uñas y dientes. Michelle Williams es la encargada de interpretar a Cindy y Ryan Gosling a Dean. Ambos consiguen que salten chispas cuando comparten plano. Su compenetración y química es simplemente perfecta. Sus respectivas personalidades y sus comportamientos parecen acoplarse como dos piezas de un rompecabezas perfecto y roto. Ambos se merecían la nominación, incluso creo que él está un poco mejor que ella, pero solo ella la consiguió.

Como conclusión una película muy cuidada, muy bien escrita, interpretada y montada con sabor indie. Una de las sorpresas de año y de visión obligada.

Nota: 9/10

jueves, 17 de marzo de 2011

Robert Downey Jr. y su Volvo V50



Haciendo un descanso de los spots japoneses, que la mayoría d ellos se tienen que ver, quiero compartir este largísimo anúncio dl Volvo V50. El anuncio es de 2004 y a parte de estar protagonizado por Robert Downey Jr., está dirigido por Stephen Frears. Es un anuncio que me gusta bastante, con guión y una mini-historia bastante trabajada. ¿Qué os parece?




martes, 15 de marzo de 2011

RANGO quita el Polvo al Western

Desde tierras norteamericanas se sigue rescatando el género del western e intentando por todos los medios que sea visto por los más jóvenes. El remake de el tren de las 3 y 10, la reciente True Grit y ahora Rango. Y que mejor que una cinta de animación (dirigida por Gore Verbinski) para ello protagonizada por un simpático camaleón y la voz de Johnny Depp.

Rango nos cuenta la historia de un camaleón que vive creando y representando grandes historias y aventuras en un terrario junto con un pez de plástico y una muñeca decapitada. Durante un viaje, su terrario cae en el suelo y su realidad se rompe. Perdido en medio del desierto y después de los consejos de un extraño armadillo irá a “Polvo” un pueblo decadente que se está quedando sin agua, dónde nuestro protagonista se tendrá que convertir en héroe y vivir una aventura real.

La película aunque a simple vista es de animación, esconde un western en toda regla. Ritmo narrativo y estilo propio de un género que a día de hoy no es el que más gente comulga en las salas de los multicines. Solo por eso hay que reconocerle su valentía en la propuesta. No faltan las persecuciones y la trama más destinada a un público infantil, pero es ante todo un western. Eso origina un pequeño problema con el target al que va dirigida la película. En principio es una película para todos los públicos y de animación, y parece que sea para niños, de hecho en la sala del cine todo eran niños acompañados de adultos menos yo y amigos. Pero la película rápidamente nos muestra su complejidad, una reflexión sobre la identidad, la crisis de un pueblo, la avaricia de los poderosos y un ritmo no tan acelerado como cabría esperar, y un humor bastante adulto, que distan mucho de ser una película para niños. Rango es una película para adultos, prueba de ello es que las únicas risas en el cine eran los de una madre, un padre y de mis amigos y yo. El hecho de que esté entre dos targets y que se publicite de algo que no se puede ocasionar decepciones y malentendidos.

Rango además es un gran homenaje a un universo fílmico pasado. A parte de las evidentes referencias a los westerns y los spaghetti western de Sergio Leone y su trilogía del Dollar, también vemos influencias de Chinatown en su trama detectivesca y un guiño a Miedo y Asco en las Vegas. Pero el minuto de oro se lo lleva el cameo del Eastwood animado con un carrito de golf con una caja llena de Oscars personificando el espíritu del oeste.

El film consigue armar unos personajes bien definidos. Desde el protagonista Rango, un camaleón con muchísima personalidad, valiente, extrovertido, simpático, patoso y con algo de suerte que bien podría ser un alterego de Jack Sparrow (supongo que de alguna manera se nota la mano de Johnny Depp en todo esto), pasando por su compañera de aventuras Habas (Beans), pasando por la malvada serpiente Veneno Jack y el oscuro alcalde, como todos y cada uno de los animales que habitan el pueblo de “Polvo”. Sin olvidarnos de los 4 búhos que relatan los hechos como si fueran mariachis.

Como conclusión estamos ante una película muy interesante de animación. Una animación a caballo entre la animación adulta y la infantil. Un producto atrevido, diferente y cuidado con una animación muy trabajada y con una gran banda sonora de Hans Zimmer y un pegadizo tema de Los Lobos que aporta frescura al western.

Nota: 7/10


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