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lunes, 12 de marzo de 2012

Beginners (Principiantes)



Cada año siempre aparece una película pequeña con humildes intenciones que te sorprende. Para la que ahora escribe el film humilde de este año es Beginners. Tercer film de Mike Mills quien dirige y escribe que cuenta con un buen reparto de la talla de Ewan McGregor, Christopher Plummer y Mélanie Laurent.

Beginners nos cuenta cómo afronta Oliver el hecho de que a los 75 años su padre sale del armario y decide que después de pasar 44 años reprimido, es hora de vivir como quiera hasta el final, a pesar de que el final se precipita al sufrir un cáncer.  Ese hecho hace que Oliver se replantee su vida, como vivió su infancia y como tiene que vivir su vida ya adulto y como conseguir una relación estable y agradable sin el temor de sentirse solo e incomprendido como sus padres.

La película juega con la identificación del espectador con el personaje. Para eso se dedica a hacer ingeniosos juegos de relaciones palabras-imágenes. Lo consigue mediante estrategias visualmente novedosa  -o dejémoslo en poco usadas/explotadas (que no originales)-, hace ágil momentos que se solucionarían con un efectivo, pero tradicional plano-contraplano, que por el contrario nos deja entrar en ese subconsciente del protagonista que por momentos parece que haga lluvia de ideas.

Beginners recoge el testigo de esas películas que están impregnadas de un aire melancólico y triste pero que consigue sacarte una sonrisa de forma sincera y sencilla. Me ha recordado mucho a Los in Translation de Sofia Coppola. De alguna manera las dos divagan con bastante fortuna con el tema de la solitud, los personajes perdidos y aislados en una sociedad cada vez más conectada, aunque de forma ficticia. Personajes que sienten la necesidad de conectar, de sentirse comprendidos de alguna manera. Una película donde el poder del silencio, las miradas y los gestos se magnifica.

La película como conjunto también juega a ese nivel, busca ser comprendida. Por tanto, si no conectas con los personajes, la película pierde mucha fuerza. No acabas de entrar en el mundo subjetivo, en la cabeza de Olivier y sus manías, temores y miedos. Es una apuesta arriesgada que provoca que al que le guste, le tenga mucho aprecio, y al que no le guste le parezca un plomo, una película lenta y pretenciosa.

Mills se rodea de grandes actores: Ewan McGregor, Christopher Plummer, Melanie Laurent y Goran Visnjic como principales. Ewan McGregor y Melanie Laurent consiguen dorat a sus personajes Olivier y Anna de esa melancolía y solitud silenciosa e introvertida. Ambos demuestran tener una química bastante notable y le dan a la película el toque naif e ingenuo de el proceso de crecer del ser humano. Plummer y Visnjic, interpetando a Hal, padre de Olivier, y Andy novio de Hal; son la otra cara de la moneda. El primero interpreta el optimismo personificado con muchas tablas y de forma muy sutil, sin caer en lo vulgar ni lo tópico. Gran actuación que le ha valido un merecidísimo Oscar. El segundo interpreta un personaje muy simpático e infantil algo opacado por los otros tres protagonistas.

Beginners es una de las sorpresas del año por méritos propias. Es de esas pocas películas cuya escena por más trivial se te queda grabada en la memoria. Una película optimista muy cuidada en todos los aspectos.

 Nota: 8'5/10

lunes, 12 de abril de 2010

The Ghost Writer, verdadero suspense de la mano de Polanski

The Ghost Writer es la nueva película de Roman Polanski. El director polaco es una de mis asignaturas pendientes. Sí, lo sé, no tendría que ser así, pero solo he visto Oliver Twist y el Pianista, la primera no me entusiasmó, y la segunda es una buena película sobre el holocausto. Así que con la boca pequeña, y en proceso de conseguir su filmografía, voy a comentar la película de manera imparcial dada mi ignorancia.

El film ha conseguido el Oso de Plata en el pasado Festival de Berlín y ha conseguido buenas críticas, así que después de los Oscars y con muy pocos estrenos apetecible, esta película parecia la opción más interesante, y así ha sido.

The Ghost Writer nos cuenta la historia de un escritor que acepta acabar de escribir la biografía de un poderoso político Adam Lang. El exprimer ministro británico quien reside bajo la protección de Estados Unidos intentando cambiar su imagen. El escritor es el encargado de sustituir a un biógrafo anterior que murió bajo sospechosas y misteriosas circunstancias. Poco a poco el escritor se ve inmerso en misterios y secretos sin resolver.

Polanski consigue un thriller con todas las letras. Una película que no ahorra minutos en presentaciones. Un film que dedica un tercio de metraje a una exhaustiva presentación de los caracteres que jugarán sus cartas durante el resto de minutos. Un dibujo a carboncillo, muy preciso de todos y cada uno de los personajes, principales y secundarios que serán claves para el desarrollo de la historia. Polanski consigue construir un thriller en su sentido más clásico, recordando un cine que no se ve, el cine de hace 50 años. En The Ghost Writer el suspense no es medido por la cantidad de subidas de música, ni por la rapidez de sus escenas, sino por la sensación de sofoco, de asfixia que te va produciendo la película a medida que avanza. Un film que va in crescendo acabando con una genial escena fuera de plano digno de mencionar y recordad que demuestra la destreza del director polaco. Además aunque se le categorice de thriller político, Polanski nunca tiene la intención de meterse en política y de alguna manera entorpecer el desarrollo del suspense. Por eso prefiere dar simples pinceladas políticas, y dedicarse al desarrollo de los personajes, los misterios y la asfixiante espiral a la que acaba asistiendo el protagonista.

Ewan McGregor es el encargado de interpretar a ese anónimo escritor. El actor demuestra otra vez su valía y además se convierte en una rara avis que sabe perfectamente escoger productos interesantes. Sus recientes trabajos y la confianza que han depositado en él directores como Burton, Boyle, Allen, Luhrman entre otros lo confirman. Pierce Brosnan es el encargado de interpretar al corrupto y amoral Adam Lang, y sin que sirva de precedente convence y mucho. No he visto muchas películas de Brosnan, pero en las que he visto todas acababa interpretando lo mismo, una sonrisa pícara y una presencia James Bond… En esta película en cambio nos regala una buena interpretación. A los dos protagonistas también hay que destacar el trabajo de Tom Wilkinson, un actor que siempre hace de secundario y casi siempre acaba eclipsando a los protagonistas o poniéndose a su nivel.

La película también cuenta con una fotografía cuidada donde destacan unos colores apagados que ayudan a transmitir una atmósfera asfixiante y sin esperanza que poco a poco va atrapando al protagonista.

Como conclusión un THRILLER clásico, una excepción dentro de la cartelera actual que no nos podemos perder. Una demostración de Polanski en dirección y una historia increscendo hacen de la película una de las mejores de lo que llevamos de año.

Nota: 7’5-8/10

sábado, 16 de mayo de 2009

Ángeles y Demonios, Entretenimiento, solo eso

Ron Howard, director irregular como pocos, se pone otra vez detrás de las cámaras para contarnos otra vez las "aventuras" de Robert Langdom, una precuela convertida en secuela de El Código da Vinci. Antes que nada decir que valoro la película simplemente por la película porqué no me he leído el libro, tampoco me he leído El Código da Vinci, y la película ya casi no me acuerdo de casi nada.

En esta ocasión, el Vaticano después de la muerte del papa, y con Patrick McKenna como Camerlengo, y a raíz del secuestro de los preferiti (los favoritos que optaban con más seguridad a ser papa) pide la ayuda de Robert Langdon. Robert Langdon experto en símbolos descubre con la ayuda esta vez de una física italiana que los Illuminati han despertado y pretenden vengarse de la iglesia que hace siglos los extinguió y los aniquiló por creer en la ciencia. Ahora han reaparecido y amenazan con destruir la Ciudad del Vaticano con la "antimateria" una poderosa e iluminativa sustancia que han robado de los laboratorios donde trabaja Vittoria Vetra. La italiana y el profesor americano emprenderán una investigación contrareloj en la cual tendrán que buscar mediante acertijos a los cuatro preferiti secuestrados antes de que sean ejecutados.

Si en Vicky Cristina Barcelona Woody Allen hacía un buen panfleto publicitario, aquí Ron Howard le quita el número uno en "como hacer de una película una guía turística", la acción se pasea por todos los lugares emblemáticos de Roma (solo le ha faltado la parte romana): A parte de la parte del Vaticano donde tienen especialmente interés en la Capilla Sixtina, a la que como turista no le puedes hacer una mísera foto porqué ya vienen hacía a tí 3 matones, aquí te la enseñan siempre que pueden; también se pasean por la Piazza Navonna, el Panteón, la Piazza del Popolo y iglesias varias. Chapeau por ellos porqué realmente consigue que a uno le den ganas de ir a Roma.

Por otro lado, Robert Langdon vuelve con toda la fuerza. Si en El Código da Vinci estaba acompañado por una francesita, incluído ese acento que arrastraría durante toda la película; en está ocasión lo está por una italiana, que junto con los investigadores también arrastraran esta vez un acento italiano durante toda la película (hablo en ambas ocasiones de la versión doblada). Robert Langdon ya no resuelve simples rompecabezas, ahora consigue encontrar las pistas debajo de hojas caídas del árbol porqué su intuición ya le decía que allí estaba justo lo que necesitaba. Si en El Código da Vinci la gente se quejó de que los acertijos eran sencillos, en Ángeles y Demonios han cambiado de táctica, convertir algunos de esos acertijos en inverosímiles y que nuestro inteligentísimo protagonista se tropiece con las respuestas para que el espectador no lo sepa antes de hora. Aunque el guión no es ningún prodigio, la historia resulta interesante, como siempre resultan las tramas sobre sectas y sobre secretos religiosos, y ahora que todo el mundo se ve capacitado a criticar la religión a diestro y siniestro, un argumento como este mezclado a la perfección con el ritmo trepidante de la acción hace que te entretenga, pero no acaba de convencer.

Otra película, y nunca mejor dicho, es el final o lo que podríamos llamar el doble final. SPOILER Cuando parece que la crítica religioso se ha quedado como mero filón de interés y el film acabará trágica a la vez que heroicamente empiezan los mayores errores del film, un terrible giro de guión. Si antes era un poco inverosímil, ahora lo es el triple. El Camerlengo se sacrifica, pero en el último momento se salva gracias a un paracaídas, Langdon sigue encontrándose las claves para resolver el caso de manera puramente casual. FIN SPOILER. Aunque tengo que reconocer que no predecí el giro de la trama tengo que decir que sí noté algo raro y que no me extrañaría que gente con más luces que yo, que será la mayoría podrá adivinar fácilmente dicho giro. Encima con este cambio a Howard y sobretodo al guionista se les ve como a manipuladores que durante casi dos horas te hacen creer una cosa siendo ellos testimonios, y los últimos veinte minutos cambian el discurso de forma radical.

En el plano interpretativo abunda la actuación correcta. Tom Hanks parece que ya tiene la medida de su personaje Robert Langdon, lo interpreta sin más intentando dar el máximo para convertir a un sabelotodo en un personaje interesante. Ayelet Zurer que interpreta a Vittoria Vetra cumple haciendo de florero que también quiere participar en la acción. Así como también cumplen todos los secundarios. Pero entre todas las actuaciones quiero destacar dos: por un lado a Ewan McGregor que afronta un papel diferente de los que nos tiene acostumbrado. Pero sin duda su actuación está por encima la de los demás, consigues empatizar con su personaje y él lo afronta con muchas ganas. Y por último destacar también a Armin Mueller-Stahl actor que hizo un papelón en Promesas del Este dándole una dignísima réplica a Viggo Mortensen. En esta película consigue inquietarnos, acordarnos de su cara en los pocos minutos que sale.

Como conclusión una superproducción made in Hollywood con el único objetivo que ganar dinero. Que entretendrá a los que vayan con actitud positiva, pero que seguramente muchos verán sus lagunas que no son pocas. Mediocre, si la tuviera que puntuar se llevaría un aprovado raspadito raspadito

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