Nota: 7'5/10
PD: De aquí unos meses habrá que hacer una revisión porqué estoy convencida que se me han escapado detalles más que interesantes.
Nota: 7'5/10
PD: De aquí unos meses habrá que hacer una revisión porqué estoy convencida que se me han escapado detalles más que interesantes.

No voy a decir que le tenía muchas ganas a la película, pero el otro día vi que se estrenaba y me picó el gusanillo. Supongo que al tener tan fresca la actuación de Malkovich en Peralada es uno de los motivos. El otro es que el actor lo vale. El protagonista era John Malkovich así que un mínimo de calidad tenía que tener, y la tiene. Simplemente no ha sido exactamente lo esperado.Se que esto va a sonar a "esta se queja por quejar" pero, si no lo digo rebiento. Normalmente los traductores de títulos se dedican a cambiar títulos literales para que tengan más gancho y consigan atraer a más gente, y en uno que poca gente podría atraer con la palabra Desgracia, va y lo dejan tal y como está.
Desgracia está basada en la novela del mismo título de J.M. Coetzee, galardonada con el Premio Booker 1999. David Lurie, divorciado, es profesor de Poesía Romántica en una universidad de la Sudáfrica postapartheid. Una vez a la semana se ve con Soraya, una prostituta malaya de alto standing. Se preocupa por la seguridad de su hija, que vive en una granja perdida en medio del campo. David es un hombre privilegiado pero abusa de su posición académica para tener una aventura con Melanie Isaacs, una joven estudiante mestiza. Después de un juicio bastante inquisitorial por parte del tribunal universitario, en el que rehúsa defenderse por orgullo, se ve obligado a dimitir. Decide refugiarse en la granja de Lucy y conoce a Petrus, un hombre negro que echa una mano a su hija.
No es culpa del reparto pues sobre todo Malkovich y Jessica Haines están francamente bien, interpretando a padre-hija, sus diálogos se ven naturales y los dos dan todo lo que pueden para dibujar bien los personajes. John Malkovich y Jessica Haines están acompañados por Eriq Ebouaney, Fiona Press, Paula Arundell, Scott Cooper entre otros.
Como curiosidad decir que durante el prólogo, la presentación del personaje protagonista de David Lurie, parece la continuidad de la comentada obra de teatro que vino a presentar en Peralada John Malkovich. Vemos a un tipo seductor, seguro de sí mismo, amante en este caso de Byron y que se dedica a seguir sus instintos más primarios en busca de "aventura". Un personaje políticamente incorrecto pero que consigue atraernos lo suficiente para interesarnos su historia.
El film posee una factura técnica notable, buena fotografía, y una banda sonora que sin ser un prodigio consigue acompañar de manera muy acertada a las imágenes.
El argumento y la presentación del film nos da a entender que es un drama pero que también tiene tintes de thriller, mi sorpresa es que después de un día de ver la película, aun estoy buscando los rasgos de thriller del film. Lo que si notamos en el film es que hay un cambio entre la Isabel Coixet de las 3 películas nombradas anteriormente y ésta. En esas tres películas primaba la historia, una historia que si bien no era la quinta esencia era relativamente original y estaba muy bien resuelta con un gran guión. En este caso vemos una historia magnificada, como si quisiera hacer un producto mucho más ambicioso, de esta manera, potencia más todos los aspectos técnicos, pero inevitablemente descuida la historia. Esa historia ya no desprende el interés de aquellas, todo es inverosímil, todo parece forzado, y nada demasiado creíble. Las reacciones de los personajes protagonistas no parecen ser las que deberían ser. El personaje de David se ve demasiado ambiguo y confuso hasta que al final, nunca llegas a empatizar con él y a saber exactamente si de verdad le afectaron la pérdida de su novia. Por primera vez las actuaciones principales no aguantan el peso de la propia película, aunque Rinko Kikuchi se esfuerza no hay química entre ella y el actor catalán y esto pesa mucho en la historia. Y eso que prometía mucho con esa escena en que ejecutivos americanos y japoneses comen en un restaurante que usan a las chicas de bandeja, acabando con una desgarradora escena de impotencia y de rabia del señor Nagara al saber que su hija se acaba de suicidar. Pero a partir de ahí todo se vuelve lento, visualmente impecable, pero lento. Como he leído en muchos sitios Coixet construye un ambiente visual absorvente muy bueno, con altas dosis de lirismo, pero la poesía no gusta a todos, y si no se intercala con una buena trama, las películas se adolecen, y eso es exactamente lo que ha pasado. En este guión no hay guiños, no hay frases irónicas, ni momentos memorables. En lugar de eso, rellena el metraje con escenas de sexo (parece que le ha entrado el gusanillo después de Elegy) que tienen poca utilidad para el desarrollo de la historia.
He traicionado Cuatro, no lo he podido evitar, la tentación es demasiado grande. Teniendo los capítulos online en VOSE y pudiendo ver varios capítulos diarios, he dejado de seguirlos por la tele. Y más teniendo en cuenta que ahora solo hacen un capítulo al día, esto es demasiado poco para mí!!
El final de la tercera temporada nos dejó con un flashforward muy interesante. Jack y Kate fuera de la isla, el primero totalmente desquiciado para volver y la otra negándose a ello, y un ataud. La cuarta temporada se dedica a contar la historia de como unos privilegiados salieron de la isla, los Oceanic 6 (Jack, Kate, Sayid, Aaron, Sun, Hurley), y como es su vida fuera de ella mediante flashforwards. Después de poco tiempo todos juntos y mientras intentan sobreponerse al duro golpe de la muerte de Charlie, nuestros supervivientes empiezan a tener diferencias respecto a como reaccionar con los paracaidistas. Una extraña expedición de científicos y soldados armados que van en busca de Ben Linus. Por un lado, Locke, Ben, Alex, Rousseau, Hurley, Sawyer y Claire y Aaron dicen que hay que protegerse, porqué la expedición viene a eliminarlos. Mientras que Jack, Kate, Sun, Jin, Sayid y Desmond creen o quieren creer que vienen a salvarlos. En un helicoptero, aterrizan a la isla nuevos personajes: Charlotte, personaje que durante la temporada descubrimos que nació en la isla, Daniel Faraday, un físico que tiene la peculiar teoría de los viajes en el tiempo, un personaje que va de menos a más, Miles, un "cazafantasmas" bastante materialista, Keamy, un action man en toda regla que tiene como objetivo capturar a Ben y Frank Lapidus, piloto del helicoptero que los traslada al equipo desde su carguero. Unos caeran en manos de un grupo y otros en otros. Mientras tanto Ben será prisionero de Locke, aunque con el poder de convicción del primero conseguirá pronto andar por el campamento libremente. Sayid y Desmond irán en Zodiac al carguero donde descubrirán al espía que tiene Ben, que no será otro que Michael. Con tres flancos abiertos, no acaban de mantener atención a todos por igual, y la serie en general se resiente. Sobretodo porqué dos pesos pesados están en una misma trama, hablo de la relación Locke-Ben que sin duda son lo mejor. Desmond y su personaje hacen lo que pueden pero me da la sensación que solo usan su personaje para cuando no hay nada que contar. Un personaje que podría dar muchísimo más de sí y no lo acaban de explotar (solo hace falta ver su capítulo La Constante). El personaje de Sawyer hace un cambio de mentalidad importante, pasa de preocuparse solo por él a intentar salvar a Claire cueste lo que cueste y sacrificarse para que sus compañeros lleguen al carguero y puedan salir de la isla, mientras él se tiene que quedar con Juliet en la playa. Mientras la trama de Jack y compañía no resulta del todo interesante, sinó que son mejores sus flashforwards. Ante el peligro del carguero, y la matanza cargándose a Russeau, Carl y Alex, Locke, Hurley y Ben buscan la cabaña para que Jacob (¿Christian Shephard?) les diga lo que tienen que hacer para proteger la isla. La respuesta: Mover la isla (no solo de sitio).
Poco a poco se irá descubriendo quienes son ese equipo cual es su objetivo y para quien trabajan. Pero es una temporada un poco engañosa porqué aunque té da información, también te aleja de los misterios de las tres temporadas anteriores, en esta temporada te crea otros misterios y te los resuelve y te deja un nombre Charles Whitmore, padre de Penny, la enamorada de Desmond. Y se irá descubriendo la gran rivalidad entre Whitmore y Ben, pero no los motivos, para eso habrá que esperar a la siguiente temporada.
Los flashforwards empiezan a tener más protagonismo, con todos sus pros y sus contras, por un lado conocemos que Sayid acabará trabajando con Ben, que Kate tiene a Aaron, que Jack y Kate mantienen una relación... y otros eventos futuros, pero por otro se pierde ese factor sorpresa, sí que es verdad que no sabes el como llegó, pero sabes como ha acabado (por poner un ejemplo, sabes que algo le ha pasado a Claire cuando ves al bebé con Kate, igual que la tumba de Jin...). Y al final siempre son más interesantes, al menos para mí, los flashbacks, el de Locke cuando era pequeño...). Por otra parte esos flashforwards se centran solo en los que salen de la isla, los Oceanic 6, por tanto otros personajes como Saywer quedan en segundo plano.
Aunque esta cuarta temporada no llega al nivel de la 2a y la 3a, sí que te empieza a introducir en lo que parece ser una de las claves de la serie, los viajes en el tiempo. Hecho que explicaría ese elixir de la juventud que parece haberse tomado Richard Alpert (otro personaje que puede dar mucho), el extraño viaje de Desmond al pasado, la extraña alteración del tiempo en la isla... Sin duda será una de las claves para la 5a temporada.
Al ser una temporada más floja, que no mala, hace que el capítulo final de ésta sea mucho más fuerte, y mucho más interesante. Con dosis de peleas, de reencuentros (Penny y Desmond, aunque no tan emocionante como en La Constante), de explosiones, misterios (¿estará Jin muerto? ¿Y Michael?, ¿donde están los que se han quedado en la isla si esta ha desaparecido?..). Para acabar con descubrir quien está en el ataúd: Jeremy Bentham a.k.a John Locke.
Aun así lo mejor siempre reside en la isla, por eso cuando se van pierde un poco, pero ese final también nos deja muy claro que tienen que volver si quieren arreglar las cosas y quieren salvar a sus compañeros, así que no m preocupo demasiado.
También ha llegado el segundo trailer de Where the Wild Things Are, una apuesta para hacer una película infantil decente sin que sea obligatoriamente de animación. Una de esas películas que te hacen volver a ser un niño. Llegará en Navidades, y estoy convencida que no decepcionará. Por el trailer, la película pinta muy bien.
También ha aparecido Gerard Butler por partida doble. Por un lado en Gamer, en compañía de Michael C. Hall, un film de ciencia ficción sobre un juego hiperreal donde los presos son los personajes que siguen las órdenes del jugador, y si consigue mantenerse vivo durante 30 días reciben la libertad. Producto de acción 100% con muchas fantasmadas, de los creadores de Crank. Y por otro lado Law Abiding Citizen. El film gira en torno a la complicada venganza sobre la muerte de su mujer y su hija, de un hombre que lo ha perdido todo. A Butler lo acompaña Jamie Foxx. El trailer la presenta como una película interesante e inquietante. Ahora solo falta que la película mantenga el nivel del trailer y los giros argumentales no destrocen la película.
El segundo trailer de Ágora, la superproducción de Alejandro Amenábar sobre Hypatia de Alexandría. Visualmente poderosa, aunque la historia no me tiene demasiado convencida. Pero para saberlo, habrá que verla.
Por último, el teaser trailer de Inception, lo nuevo de Christopher Nolan con DiCaprio y Cotillard. Un teaser trailer que cumple con su objetivo, no cuenta absolutamente nada, pero llama la antención y de que manera. Ya nos tiene a todos esperando con ansias el siguiente avance.
State of Play nos presenta un thriller con tintes dramáticos. La historia de intriga sobre un periodista, Cal y un congresista, Stephen Collins que fueron compañeros de piso durante la universidad. Los dos se ven envueltos en casos de unos asesinatos sospechosos. Stephen Collins es un congresista que se embarca en una lucha legal contra una multinacional. Todo el terreno ganado hasta entonces en la investigación se va al traste al morir su compañera de trabajo con la que también tenía una aventura extra-matrimonial. Esto, llega rápido a manos de los periódicos y su reputación queda en entredicho. Paralelamente Cal, un periodista cansado de las noticias de siempre empieza a investigar un asesinato. Pronto, mientras la directora del periódico y una jóven reportera con muchas ganas intentan persuadirlo para que hable sobre su amigo y excompañero de piso, se darán cuenta que ambos asesinatos están relacionados. De esta manera, Cal y la joven periodista emprenderán una aventura, una investigación para sacar a la luz la verdad. Una verdad que no gustará a todo el mundo, una verdad que sacará lo mejor y lo peor de cada protagonista.
Sin ser un argumento demasiado original si que consigue ser narrado con coherencia y sobriedad, y con una puesta en escena más que correcta, hecho que ayuda al resultado final. La película va de menos a más, in crescendo, siempre va hacia arriba, hacia mejor. Poco a poco van hilando los hilos y vas descubriendo quien es quien en esa sarta de mentiras y de poses. Sin muchas escenas de acción, pero sí bien escogidas y bien puestas en momentos claves consigue su proposito, mantener el interés hasta el final. Hay que reconocer que el final es quizás un poco previsible, porqué por donde te llevaba la película, solo podía acabar de esta manera. No es original, pero no nos engañemos, funciona y tampoco nos sentimos estafados/as ni nada por el estilo.
Interpretativamente todos están en su sitio. Russell Crowe destaca por encima de todo el reparto, quizás porqué tiene más papel, o quizás porqué es un gran actor y lo vuelve a demostrar (aunque lo prefiero con unos quilitos de menos). Ben Affleck no lo hace mal cumple sin más, pero podría haberle dado más personalidad al personaje, pero no pidamos peras al olmo. Helen Mirren y Rachel McAdams son la voz de la experiencia y directora del periodico, y la joven periodista alocada con ganas de cubrir una gran noticia. Las dos haciendo un buen trabajo en este inevitable contraste.
Como conclusión una interesante propuesta, una película sobre periodismo de investigacion que sabe mantener la intensidad y la tensión lo justo para no tener demasiados momentos lentos sin que avance la trama, ésta avanza lenta pero segura. Quizás un pelín previsible este final, pero está bien llevada en general. Aun así no puedo evitar pensar como hubiera sido la película con Pitt-Norton, y con un pelín más de ritmo.
Nota: 6
Por último también hay que destacar dos bandas sonoras: la de Mean Streets y la de Ponyo. Y para acabar dejo la cancioncita final de Ponyo que me recuerda a cuando era pequeña y me tragaba todos los dibujos japoneses y sus cancioncitas.
¿Con cual os quedáis?